1 0 2   JUSTICE TRENDS //  J U N E / J U N I O 2 0 1 8 Rehabilitation is a long-term goal that most countries have not begun to address. Although some have redesigned their institutional mission to include a clear objective of rehabilitation and social reintegration, this would only be a first step towards a more humane and integrated prison system. Indeed, changes in discourse are more related to symbolic processes than to structural modifications. The care and supervision of inmates is one of the primary goals of correctional services. To this end, it is necessary, as stipulated in article 10.3 of the United Nations International Covenant on Civil and Political Rights, that “the penitentiary system shall consist of a treatment whose essential purpose shall be reform and rehabilitation” (1976). For this reason, it is also necessary that, once they are immersed in a context of confinement, inmates receive appropriate prison and post- prison tools and programmes to enable them to benefit from rehabilitation and reintegration into society. One of the tasks of prison management is supposed to be using the time of incarcerated persons to provide them with the necessary skills to increase their chances of finding work, accommodation and establish support mechanisms that they can use in the community once they are released. It has not yet been demonstrated that deprivation of liberty alone can directly contribute to the reduction of crime. However, many practitioners and academics still doubt that reducing recidivism rates should be the main objective of prison systems1 . In any case, budgets for rehabilitation programmes face constant challenges and constraints. Over the past decade, some countries have raised expectations about the contribution that establishments can make to crime reduction strategies. In fact, the increasing number of inmates and high levels of recidivism have become part of a vicious circle of increasing levels of violence in society. For example, existing research shows high rates of recidivism, ranging from 10.4% in El Salvador to 68.7% in Chile2 . The public policy response was to design specific programmes and educational activities3 with the understanding that they could make a difference in the lives of inmates. In Latin America, prison is still considered a place and space for punishment, which relegates rehabilitation and social reintegration to a disadvantageous position. Existing data reveal that institutions are violent, vulnerable and precarious, and contradict themselves in relation to their institutional missions. Despite this precariousness, some prisons have rehabilitation and reintegration programmes, although there is still very little evidence of their effectiveness. Despite the structural problems that the system faces in Latin America, there are many cases of innovation in relation to special rehabilitation programmes for inmates. La rehabilitación es un objetivo a largo plazo que la mayoría de los países no han comenzado a encarar. Aunque algunos han rediseñado su misión institucional para incluir un claro objetivo de rehabilitación y reinserción social, esta solo sería una primera medida para propender a un sistema penitenciario más humano e integrado. En efecto, los cambios en el discurso están más relacionados con procesos simbólicos que con modificaciones estructurales. La atención y supervisión de los internos es uno de los objetivos principales de los servicios correccionales. Para ello, es necesario, según lo estipula el artículo 10.3 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de las Naciones Unidas, que “el régimen penitenciario consistirá en un tratamiento cuya finalidad esencial será la reforma y la readaptación” (1976). Por este motivo, también es necesario que, una vez estando inmersos en un contexto de encierro, los internos reciban herramientas y programas penitenciarios y post penitenciarios adecuados que les permitan beneficiarse de la rehabilitación y la reinserción en la sociedad. Se supone que una de las tareas de la gestión penitenciaria es usar el tiempo de las personas privadas de la libertad para ofrecerles las habilidades necesarias para incrementar sus posibilidades de conseguir un trabajo, alojamiento y establecer mecanismos de respaldo que puedan utilizar una vez en la comunidad cuando salgan en libertad. Aún, todavía no se ha demostrado que la privación de la libertad por sí sola pueda contribuir directamente a la reducción del delito. Sin embargo, muchos profesionales y académicos todavía dudan de que la reducción de las tasas de reincidencia debería constituir el objetivo principal de los sistemas penitenciarios1 . En cualquier caso, los presupuestos para los programas de rehabilitación se enfrentan a constantes desafíos y limitaciones. En la última década, algunos países han aumentado sus expectativas en torno a la contribución que los establecimientos pueden tener en las estrategias de reducción del delito. En realidad, la creciente cantidad de internos y los altos niveles de reincidencia se han integrado como parte de un círculo vicioso de los niveles crecientes de violencia en la sociedad. Por ejemplo, las investigaciones existentes muestran altos porcentajes de reincidencia, que rondan entre un 10,4% en El Salvador y un 68,7% en Chile2 . La respuesta de la política pública fue el diseño de programas específicos y actividades educativas3 con la percepción de que podrían marcar la diferencia en la vida de los internos. EnAmérica Latina, la prisión aún es considerada como lugar y espacio para el castigo, lo cual relega a la rehabilitación y la reinserción social a una posición desventajosa. Los datos existentes revelan que las instituciones son violentas, vulnerables y precarias, y que se contradicen a sí mismas en relación con sus misiones institucionales. The importance of rehabilitation: What works? La importancia de la rehabilitación: ¿qué funciona? Lucia Dammert, Ph.D. 1 Coyle, A. (2009). A Human Rights Approach to Prison Management. Handbook for prison staff. London: International Centre for Prison Studies. 2 It should be borne in mind that there is no standardised criterion for measuring recidivism. UNDP. (2013). Comparative study of the prison population. New York. 3 The learning of a trade, educational levelling, religious programs, recreational activities, among others. 1 Coyle, A. (2009). La administración penitenciaria en el contexto de los derechos humanos. Manual para el personal penitenciario. Londres: Centro Internacional de Estudios Penitenciarios 2 Se debe tener en cuenta que no hay un criterio estandarizado para medir la reincidencia. PNUD. (2013). Estudio comparativo de población carcelaria. Nueva York. 3 El aprendizaje de un oficio, la nivelación educativa, los programas religiosos, las actividades recreativas, entre otros. LATAM: REHABILITATION / AM. LAT.: REHABILITACIÓN