JUNE / JUNIO 2018 JUSTICE TRENDS //  6 3 “We have implemented the “Moussalaha” (reconciliation) programme on behalf of extremist offenders aiming at enabling them to come to terms with themselves, with society and with religious texts.” In partnership with the Mohammadan League of Religious Scholars, we have drawn up a peer-education programme aimed at enhancing the discourse of tolerance among the prison community, through workshops intended to build the capacities and skills of correctional staff. Other objectives include training prison staff to better understand, analyse and prevent radicalisation behaviors, discourses and attitudes. On the other hand, in collaboration with the Mohammedi League of Ulemas (Islamic scholars), the National Council of Human Rights and relevant experts, we have implemented the “Moussalaha” (reconciliation) programme on behalf of extremist offenders. It aims at enabling those offenders to come to terms with themselves, with society and with religious texts. In its first edition (May-July 2017), it benefited twenty-five offenders who expressed their will to participate in it. Fourteen of them have been granted Royal Pardon. Furthermore, the Kingdom’s strategy to combat violent extremism is directed towards human and economic development as well as the control of the religious sphere and discourse. The Kingdom has adopted a de- radicalisation strategy aimed at promoting the Sunni Maliki-Achaari rite, and through bilateral agreements ensuring the training of 50,000 Imams from Africa (Mali, Ivory Coast, Guinea, Tunisia, and Chad) and Europe (France) by the Mohammedi League of Ulemas at Mohammed VI Imams Training Institute. In addition to that, His Majesty, King Mohammed VI, created the High Council of African Ulemas to promote a moderate Islam in Europe. Morocco is a “stable security exporter” partner in North Africa and the only African country to contribute with its military assets in the fight against Daesh in Syria and Iraq, providing training for Chadians, Ivorians, Malians and Senegalese, not to mention the participation of Morocco in various military maneuvers such as Phoenix Express, Flintlock, Mantlet, African Lion, and Maghreb Mantlet. JT: Having been a (political) prisoner yourself back in the 1970’s, you have experienced the deprivation of liberty in the Moroccan prison system. To what extent does this experience help you having a different look to the Moroccan correctional system and managing it in the present? MST: To be sincere, I don’t think my period in jail helped in any way in dealing with the responsibility as a correction manager, at least directly. In fact, my other jobs helped most in handling the present one. Teaching – which I still consider as my real vocation – my experience in a security department such as the Ministry of Interior and also diplomacy seem to have forged my personality. Correctional Department headquarters, Rabat, Kingdom of Morocco Edificio Sede del Departamento Correccional, Rabat, Reino de Marruecos Ophthalmological examination of a Moroccan inmate Un recluso marroquí en un examen oftalmológico MOROCCO / MARRUECOS En materia de seguridad, se han tomado todas las medidas necesarias para proteger a los “delincuentes comunes” de cualquier impacto negativo que pudieran recibir por parte de los extremistas. Para ello, hemos desarrollado un enfoque correccional basado en la inteligencia y un sistema de clasificación específico, a través de un proceso de evaluación de riesgos y necesidades. Así pues, los delincuentes extremistas se clasifican en tres categorías, para garantizar su aislamiento total o parcial y una supervisión eficaz: La categoría 1 incluye a los “adoctrinadores”, instigadores, líderes y adoctrinados (alojados en celdas individuales); los “duros” y los proveedores de apoyo material. La categoría 2 consiste en los delincuentes extremistas introvertidos y los que tienen vulnerabilidades psicológicas, así como los delincuentes en revisión ideológica y los delincuentes que solicitan el indulto o la amnistía real. Categoría 3: delincuentes que acceden a cooperar (bajo supervisión). “Hemos puesto en marcha el programa “Moussalaha” (reconciliación) en favor de los delincuentes extremistas con el objetivo de permitirles que se reconcilien consigo mismos, con la sociedad y con los textos religiosos.” En colaboración con la Liga Mahometana de Eruditos Religiosos, hemos elaborado un programa de educación entre pares destinado a mejorar el discurso sobre la tolerancia en la comunidad penitenciaria, mediante talleres destinados a fomentar las capacidades y aptitudes del personal penitenciario. Otros objetivos incluyen la formación del personal penitenciario para mejorar su capacidad de comprender, analizar y prevenir las conductas, el discurso y las actitudes de radicalización. Por otra parte, en colaboración con la Liga Mahometana de Ulemas (eruditos islámicos), el Consejo Nacional de Derechos Humanos y los expertos pertinentes, hemos puesto en marcha el programa “Moussalaha” (reconciliación) en favor de los delincuentes extremistas. Su objetivo es permitir que esos delincuentes se reconcilien consigo mismos, con la sociedad y con los textos religiosos. En su primera edición (mayo-julio de 2017), benefició a veinticinco infractores que expresaron su voluntad de participar. Catorce de ellos han recibido el Perdón Real. Además, la estrategia del Reino para combatir el extremismo violento se orienta hacia el desarrollo humano y económico, así como hacia el control de la esfera y el discurso religiosos. El Reino ha adoptado una estrategia de desradicalización destinada a promover el rito sunita malikí-achaari y, a través de acuerdos bilaterales que garantizan la formación de 50.000 imanes de África (Malí, Costa de Marfil, Guinea, Túnez y Chad) y Europa (Francia) por parte de la Liga Mahometana de Ulemas en el Instituto Mohammed VI para la Formación de Imanes. Además, Su Majestad, el Rey Mohammed VI, creó el Alto Consejo de Ulemas Africanos para promover un Islam moderado en Europa. Marruecos es un socio “exportador de seguridad estable” en el norte de África y es el único país africano que contribuye con sus activos militares en la lucha contra Daesh en Siria e Iraq, brindando capacitación a chadianos, marfileños, malienses y senegaleses, sin mencionar la participación de