7 6 JUSTICE TRENDS // J U N E / J U N I O 2 0 1 8 Then, we have the Medical Center – we’re putting $47 million in that – with additional mental health beds, and another 300 medical beds. With the master plan, we’re trying to address medical and mental health needs, and, at the same time, these new units have program space and we will use some technology to enhance program time, for instance, using technology to avoid counting every inmate seven times a day! We’ve spent a lot of time and effort using the University of Cincinnati particularly to assess the programmes that we provide in our prisons. Our evidence-based programmes reduce recidivism and violence, so, when we start to diminish the offering of these programmes because of these other things like counting inmates, then we’re enhancing violence and increasing recidivism. I hope that when these facilities are finalised that we will wind up with a model for the rest of the prison system. ¡No! Pero tal como están las cosas, estamos reconstruyendo una parte significativa de nuestras instalaciones para mujeres; va a ser como un centro comercial de tratamiento. Además, tenemos el Centro Médico – vamos a invertir 47 millones de dólares en él – con camas adicionales para los pacientes con problemas de salud mental, y otras 300 camas médicas. Con el plan maestro, estamos tratando de abordar las necesidades médicas y de salud mental y, al mismo tiempo, estas nuevas unidades tienen espacio para llevar a cabo programas y utilizaremos alguna tecnología para mejorar el tiempo de realización de los programas, por ejemplo, utilizaremos la tecnología para evitar contar cada recluso siete veces al día. Hemos dedicado mucho tiempo y esfuerzo trabajando con la Universidad de Cincinnati en particular para evaluar los programas que ofrecemos en nuestras cárceles. Nuestros programas basados en la evidencia reducen la reincidencia y la violencia, por lo tanto, cuando comenzamos a reducir la oferta de estos programas debido a otras cosas, como esto de contar reclusos, estamos potenciando la violencia y aumentando la reincidencia. Espero que cuando se finalicen estas instalaciones acabemos con un modelo para el resto del sistema penitenciario. a) Transfer of supervision to another state | Transferencia de supervisión a otro estado b) Judicial release/Treatment in lieu - dismissal of the charges after completing court-ordered treatment | Liberación judicial/Tratamiento en lugar de condena c) Supervision during the final 180 days of the sentence, with EM | Monitoreo durante los últimos 180 días de la condena, con ME JT: The great majority of Ohio’s inmates have a dependency on drugs. To what extent do you believe that decriminalising the use of drugs could have a positive effect? GM:When it comes to the drug-addicted, what we’re doing now is certainly not working. In Ohio, more than 10% of all of the men and 23.8% of the women coming to prison their most serious offense is drug possession [and we take in 20,000 Ohioans a year, most of them are men]. Since I’ve been director we’ve increased our funding to the communities out of our budget by over 100 million dollars a year, and it’s frustrating to witness that from 2015 to 2017 there’s been a 5.5% increase in the number of men that have come to prison whose most serious offense is drug possession and in women it’s 10.8%. So, we’ve spent two years looking at Ohio law with a committee of twenty-six people, including legislators, and we created a drug chapter in the Ohioan Revised Code that enhanced treatment in lieu of prison among other things. There’s not a lot to do for an addicted person coming to prison for one or two months, however, that time results in hundreds of collateral consequences that prohibit their future jobs and other social integration means. Continuing to put more and more people in prison for drug possession is not supporting personal rehabilitation nor public safety. JT: La gran mayoría de los reclusos de Ohio tienen drogodependencia. ¿En qué medida cree que despenalizar el uso de las drogas podría tener un efecto positivo? GM: Cuando se trata de adictos a las drogas, lo que estamos haciendo ahora ciertamente no está funcionando. En Ohio, más del 10% de todos los hombres y el 23,8 % de las mujeres que llegan a la prisión tienen como delito más grave la posesión de drogas [y recibimos 20 000 habitantes de Ohio por año; la mayoría de ellos hombres]. Desde que fui director, hemos aumentado nuestra financiación para las comunidades que están fuera de nuestro presupuesto en más de 100 millones de dólares al año, y es frustrante observar que de 2015 a 2017 hubo un aumento del 5,5% en la cantidad de hombres que han llegado a la cárcel y cuyo delito más grave es la posesión de drogas. En las mujeres, este aumento es del 10,8%. Por eso, pasamos dos años estudiando la ley de Ohio con un comité de veintiséis personas, incluidos legisladores, y creamos un capítulo sobre drogas en el Código Revisado de Ohio, que fomentó el tratamiento como alternativa a prisión, entre otras cosas. No hay mucho que hacer por una persona adicta que va a prisión por uno o dos meses. Sin embargo, ese tiempo genera cientos de consecuencias colaterales que impiden conseguir futuros trabajos y dificultan otros medios de integración social. USA / EE. UU.