8 6   JUSTICE TRENDS //  J U N E / J U N I O 2 0 1 8 They didn’t play the race card directly, but they talked about law and order, which became a code for racism. That coincided with a real spike in crime that was caused by the cresting of the baby boom generation (there were more people in the crime- prone age group) and that coincided with the heroin epidemic, with the peaking of the civil rights and the anti-war movements…All of it created a perception in the public’s collective mind that the country was in crisis and that we had a problem of law and order and it allowed politicians to play to those fears. And the only thing politicians can do about law and order is pass new laws and that’s exactly what happened. So, beginning in the 1968-1972 period new laws were passed that increased the penalties to widen the net of the criminal justice system and that coincided with the actual scientific improvements in law enforcement (the advents of DNA, of automated fingerprint reading systems and improved crime-solving techniques) all of which led to the growth of imprisonment. It suited the needs of a lot of people, and as a result the country did not rely on alternative dispositions... It’s like the old adage: they say that if the only tool in the carpenter’s belt is a hammer every problem looks like a nail. Well, if the only tool in our response to crime is imprisonment, then every problem looks like one that requires imprisonment! “If the only tool in our response to crime is imprisonment, then every problem looks like one that requires imprisonment! ” informe de National Academies escrito por Jeremy Travis y Bruce Western, comienzas a entender sus raíces. Pero el verdadero punto de partida, para mí, fue la elección presidencial de 1968, cuando Richard Nixon y su equipo reconocieron que si iban a arrebatarle la presidencia a la histórica coalición de FDR necesitaban, de alguna manera, separar a los estados del sur de los estados del norte y del oeste, y lo hicieron jugando la carta de la raza. No tocaron directamente el tema racial, pero hablaron de la ley y el orden, lo que se convirtió en un código para el racismo. Eso coincidió con un aumento real de la delincuencia que fue causado por el auge de la generación del baby boom (había más gente en el grupo de edad más propenso al crimen) y, a su vez, coincidió con la epidemia de heroína, con el auge de los derechos civiles y los movimientos contra la guerra… Todo esto creó una percepción en la mente colectiva del público de que el país estaba en crisis y que teníamos un problema de orden público, y permitió a los políticos jugar con esos temores. Lo único que los políticos pueden hacer con respecto a la ley y el orden es aprobar nuevas leyes y eso es exactamente lo que sucedió.Así, a partir del período 1968-1972, se aprobaron nuevas leyes que aumentaron las penas para ampliar la red del sistema de justicia penal. Esto también coincidió con las mejoras científicas reales en la aplicación de la ley (el advenimiento delADN, de sistemas automatizados de lectura de huellas dactilares y de técnicas mejoradas de resolución de delitos), todo lo cual condujo al aumento del encarcelamiento. El encarcelamiento se adaptaba a las necesidades de mucha gente y, como resultado, el país no recurría a disposiciones alternativas... Es como el viejo refrán: dicen que si la única herramienta en el cinturón del carpintero es un martillo, cada problema parecerá un clavo. Bueno, si la única herramienta en nuestra respuesta al crimen es el encarcelamiento, ¡entonces cada problema parecerá un problema que requiera encarcelamiento! “Si la única herramienta en nuestra respuesta al crimen es el encarcelamiento, ¡entonces cada problema parecerá un problema que requiera encarcelamiento! ” JT: You are the Executive Director of the New York State Permanent Commission on Sentencing which was established in October 2010 by the then-Chief Judge Jonathan Lippman. [The Commission serves in an advisory capacity to the Chief Judge and is charged with evaluating sentencing laws and practices and recommending reforms]. What are the visible results of this Commission’s work towards New York’s criminal justice system? MFH: The two things that we are most proud of are that we were the first body to put forward a concrete recommendation to raise the age of criminal responsibility which ultimately happened – the state legislature took action two years ago. And the second thing: we’ve put forward a very thoughtful, very carefully- constructed, proposal to rationalize the structure of sentencing in New York – because we has a very confusing sentencing structure: some crimes we see the determinant sentence, some crimes receive an indeterminate sentence, among the crimes that we see determinant sentences there are two types... So we’ve put forward a proposal to make the sentencing fully determinate for all crimes except the most serious homicides. Unfortunately, the NewYork State legislature seems incapable of addressing issues of this complexity in the absence of some sort of crisis. JT: Usted es el director ejecutivo de la Comisión Permanente de Sentencias del estado de Nueva York, que fue establecida en octubre de 2010 por Jonathan Lippman, quien era entonces juez principal. [La Comisión actúa en calidad de asesora del juez principal y tiene a su cargo la evaluación de las leyes y prácticas de imposición de penas y la recomendación de reformas]. ¿Cuáles son los resultados visibles de la labor de esta Comisión en pro del sistema de justicia penal de Nueva York? MFH: Las dos cosas de las que estamos más orgullosos son el hecho de que fuimos el primer órgano en presentar una recomendación concreta para elevar la edad de responsabilidad penal, lo que finalmente ocurrió: la legislatura estatal tomó medidas hace dos años. Y la segunda cosa: el haber presentado una propuesta muy reflexiva, muy cuidadosamente construida, para racionalizar la estructura de la imposición de sentencias en Nueva York, ya que tenemos una estructura de sentencias muy confusa: en algunos delitos vemos sentencias determinantes, algunos delitos reciben una sentencia indeterminada; y entre los delitos que reciben sentencias determinantes hay dos tipos... Por lo tanto, hemos presentado una propuesta para que la imposición de sentencias sea totalmente determinante para todos los delitos, excepto para los homicidios más graves. Desafortunadamente, la legislatura del estado de NuevaYork parece incapaz de abordar asuntos de esta complejidad en ausencia de algún tipo de crisis. USA / EE. UU.