9 0   JUSTICE TRENDS //  J U N E / J U N I O 2 0 1 8 We work closely with the community to reduce re-offending and scaffold ex-offenders’reintegration back to society. Our Yellow Ribbon movement has spread beyond Singapore to other countries, such as the Czech Republic and Fiji. Our fundamental change was the shift beyond security and safety to the effective rehabilitation and reintegration of offenders. SPS has also moved beyond working within the prison walls to providing structured community reintegration for offenders and ex-offenders. In 2017, more than 2,000 inmates were emplaced on community sentencing. Through our Yellow Ribbon Community Project, we have also trained volunteers to visit the families of newly-admitted inmates and refer them to available avenues of social assistance. From fewer than 60 grassroots volunteers in 2010, the number of volunteers has grown steadily to close to 900 today. They have effectively reached out to more than 5,000 families of offenders. These results are a testimony of the good work done by our officers, in close partnership and collaboration with our stakeholders, community partners and volunteers. “Our fundamental change was the shift beyond security and safety to the effective rehabilitation and reintegration of offenders.” Nuestro cambio fundamental fue el de dar un paso más allá de la seguridad y la protección, hacia la rehabilitación y reintegración efectiva de los delincuentes. El SPS también ha ido más allá del trabajo dentro de los muros de la prisión para proporcionar una reintegración comunitaria estructurada para los delincuentes y exdelincuentes. En 2017, más de 2000 presos fueron sentenciados a cumplir penas alternativas. Através de nuestro Proyecto Comunitario Yellow Ribbon, también hemos capacitado voluntarios para visitar a las familias de los reclusos recién admitidos y derivarles a las rutas disponibles de asistencia social. De menos de 60 voluntarios de base en 2010, la cantidad de voluntarios ha crecido constantemente hasta llegar a cerca de 900 en la actualidad. Han llegado efectivamente a más de 5000 familias de delincuentes. Estos resultados son un testimonio del buen trabajo realizado por nuestros funcionarios, en estrecha cooperación y colaboración con nuestros grupos de interés, socios de la comunidad y voluntarios. “Nuestro cambio fundamental fue el de dar un paso más allá de la seguridad y la protección, hacia la rehabilitación y reintegración efectiva de los delincuentes.” JT: ¿Qué considera que es necesario hacer en el futuro y qué papel puede desempeñar la administración penitenciaria en un proyecto de reforma? DC: Aunque nuestra población carcelaria general ha disminuido, vemos un aumento en reincidentes y delincuentes con antecedentes de drogas. Aproximadamente el 50% de la población reclusa actual ha sido encarcelada más de cinco veces, y aproximadamente cuatro de cada cinco reclusos de nuestra población carcelaria local tienen antecedentes de drogas. En el futuro, nos enfrentaremos a un cambio sin precedentes en materia de edad, debido a nuestra disminución de las tasas de natalidad. Para 2030, más de una cuarta parte de la población ciudadana de Singapur alcanzará la tercera edad: 60 años de edad o más. Para nuestra población reclusa, esto se traduce en una mayor demanda de infraestructura y servicios médicos aptos para los ancianos. Una reducción de la fuerza de trabajo también significaría que tenemos que mejorar nuestro personal para garantizar que tenga las competencias pertinentes. La infraestructura antigua del Complejo Penitenciario de Changi (CPC), en pie desde 2004, deberá actualizarse en un futuro cercano.4 En vista de estos desafíos, estamos trabajando para transformar el panorama correccional de Singapur para el año 2025. Nos hemos embarcado en nuestras estrategias paralelas clave de “Prisiones sin guardias” (PWG, por sus siglas en inglés) y “Prisiones sin muros” (PWW, por sus siglas en inglés). Con la reducción de la mano de obra residente, operaremos a un nivel de personal más bajo sin comprometer nuestra efectividad operativa. Al mismo tiempo, ampliaremos nuestras operaciones más allá de las cárceles, hacia el ámbito comunitario de las correccionales y la supervisión. En PWG, utilizaremos tecnologías como la comunicación de campo cercano, quioscos de autoservicio y reconocimiento facial para automatizar las tareas rutinarias y dejar libre al personal para que participe en trabajos de rehabilitación de orden superior. Estas tecnologías, implementadas en la actualidad como un banco de pruebas en nuestra prisión para mujeres, actuarán como un modelo para las otras instituciones dentro del CPC. Siempre debemos recordar que la tecnología es solo un facilitador, y que la interacción de nuestro personal y su trabajo con nuestros delincuentes es lo que producirá resultados efectivos de rehabilitación. 4 There are currently a total of 13 institutions in SPS, the majority of which are located in the Changi Prison Complex (CPC), in the eastern part of Singapore. The CPC covers an area of about 48 hectares and comprises three clusters of prisons, namely Clusters A and B, and the Tanah Merah Cluster. 4 Actualmente hay un total de 13 instituciones en el SPS, la mayoría de las cuales están ubicadas en el Complejo Penitenciario de Changi (CPC), en la parte oriental de Singapur. El CPC cubre un área de aproximadamente 48 hectáreas y comprende tres grupos de prisiones, a saber, los grupos A y B, y el grupo Tanah Merah. JT: What do you consider necessary to do in the future and what role can the prison administration play in a reform endeavor? DC:Although our overall prison population has fallen, we see an increase in repeat offenders and offenders with drug antecedents. Approximately 50% of the current inmate population has been incarcerated more than five times, and about four out of five inmates of our local prison population have drug antecedents. Moving forward, we will face an unprecedented age shift due to our declining birth rates. By 2030, more than a quarter of Singapore’s citizen population will enter their silver years—60 years of age and above. For our inmate population, this translates to an increased demand for elderly-friendly infrastructure and medical services.Ashrinking workforce would also mean that we have to upskill our staff to ensure they have the relevant competencies. The ageing infrastructure in the Changi Prison Complex (CPC) built since 2004 will need to be upgraded in the near future.4 In view of these challenges, we are working towards transforming Singapore’s correctional landscape by 2025. We have embarked on our twin key strategies of “Prisons without Guards (PWG)” and “Prisons without Walls (PWW)”. SINGAPORE / SINGAPUR Officer performing a security check using Milimetre Wave Body Scanner Oficial realizando un control de seguridad con el escáner Milimetre Wave Body