1 0 8   JUSTICE TRENDS // JANUARY / ENERO 2019 Today, we are helping several LAC countries in the digitalisation of their Court records and we are helping prosecutors’ offices to strengthen their investigative function by improving their technical capabilities and protocols in handling evidence. It is not enough to have police officers arrest criminals, if they will not be prosecuted. Finally, we are supporting inmate rehabilitation and post-incarceration reintegration. Prisoner rehabilitation is not a priority for most governments. A common approach is to simply build more prisons, but we are much more focused on improving rehabilitation programmes within prisons. JT: How is the complexity of the security and justice issues in Latin America being addressed by the IDB? NA: Indeed, crime and violence are profoundly complex and require equally sophisticated and robust responses. In addition to working with the institutions in the criminal justice chain, we have identified the main areas of improvement and key nodes where we prioritise our actions: Lack of quality data to support evidence-based policies: We often lack a clear picture of what is driving crime and violence in the region. Administrative records differ by country and generally they are still on paper. In the case of prisons, for example, in numerous countries there are no reliable records of who is in prison, for how long, for what reason, and what the treatment they are getting, if any. This gap must be addressed as quickly as possible, and IDB is making resources available through technical cooperation to help the countries generate better data. Insufficient evaluations: We want to advance the knowledge of what works and what doesn't. Currently, a lot of the knowledge comes from developed countries where there are evaluations about what is effective in terms of, for example, changing behaviour, hotspot policing or prisoner rehabilitation. In Latin America and the Caribbean, we have tried to adapt models tested in developed countries, but we still need more robust diagnostics and evidence that applies to our context, that's why the IDB is pushing the agenda for knowledge generation and evaluations. Limited coordination: There is a bleak view on who should take charge of security issues; it's not a problem to be solved by the police alone! There are several drivers that need to be addressed before crime happens. Prevention is needed, but coordination among agencies is also paramount. We have witnessed a major lack of coordination between the social sector and the security and justice sector – people often work in silos, trying to solve a problem that has different but overlapping causes, and that could be solved in a collaborative way. And last but not least, there's the issue of an over reliance on punitive models. A common response to rising crime in LAC is to build more y, en algunos casos, avances en patrullaje y gestión estratégica. Con respecto al sistema judicial, buscamos mejorar la eficiencia en la gestión y la administración de los servicios de justicia penal. Actualmente estamos ayudando a varios países de ALC a digitalizar sus expedientes judiciales, y a la Fiscalía a fortalecer su función de investigación al mejorar sus capacidades técnicas y protocolos en el manejo de pruebas. No es suficiente que los agentes de policía arresten a los delincuentes si no van a ser procesados. Finalmente, estamos apoyando la rehabilitación de los presos y la reintegración posterior al encarcelamiento. La rehabilitación de los presos no es una prioridad para la mayoría de los gobiernos. Un enfoque común es simplemente construir más prisiones, pero nosotros estamos mucho más centrados en mejorar los programas de rehabilitación dentro de las cárceles. JT: ¿Cómo aborda el BID la complejidad de las cuestiones de seguridad y justicia en América Latina? NA: El crimen y la violencia son sprofundamente complejos y requieren respuestas igualmente de sofisticadas y robustas.Además de trabajar con las instituciones en la cadena de justicia penal, hemos identificado las principales áreas de mejora y los puntos clave en los que priorizamos nuestras acciones: Falta de datos de calidad para apoyar las políticas basadas en la evidencia: Amenudo nos falta una imagen clara de lo que impulsa el crimen y la violencia en la región. Los registros administrativos difieren según el país y, en general, todavía están por escrito. En el caso de las cárceles, por ejemplo, en numerosos países no hay registros fiables de quién está en prisión, por cuánto tiempo, por qué motivo y qué tratamiento recibe, si es que recibe alguno. Esta brecha se debe abordar lo más rápido posible. El BID está poniendo recursos a disposición a través de la cooperación técnica para ayudar a los países a generar mejores datos. Evaluaciones insuficientes: Queremos avanzar en el conocimiento de lo que funciona y lo que no. Actualmente, gran parte del conocimiento proviene de países desarrollados donde se realizan evaluaciones sobre lo que es efectivo en términos de, por ejemplo, cambios de comportamiento, vigilancia de zonas críticas o rehabilitación de prisioneros. EnALC hemos intentado adaptar los modelos probados en los países desarrollados, pero aún necesitamos pruebas y diagnósticos más sólidos que se apliquen a nuestro contexto. El el BID está impulsando un programa para la generación de conocimiento y evaluaciones. Coordinación limitada: Hay una visión limitada sobre quién debería hacerse cargo de los problemas de seguridad, un problema que no debe ser resuelto solo por la policía. Hay varios factores que deben abordarse antes de que ocurra un crimen. La prevención es necesaria, pero la coordinación entre los organismos también es primordial. Hemos sido testigos de una gran falta de coordinación entre el sector social y el sector de la seguridad y la justicia. A menudo, las personas trabajan de forma aislada, tratando de resolver un problema que tiene diferentes causas que se superponen, y que podría resolverse de manera colaborativa. Y, por último, pero no menos importante, está el problema de la dependencia excesiva de los modelos punitivos. Una respuesta común al aumento del crimen en ALC es construir más cárceles o implementar sentencias más severas. Aveces, la frustración de no lograr una reducción de los delitos obliga a los gobiernos a adoptar un modelo punitivo reactivo que, en última instancia, “Crime and violence cost the region 3% of its annual GDP, that is around $261 billion. (…) They are not just insecurity challenges, they are foremost development challenges.” “El crimen y la violencia le cuestan a la región el 3% de su PIB anual, es decir, alrededor de 261 mil millones de dólares. (…) No son solo desafíos de inseguridad, sino que son los principales desafíos en materia de desarrollo.” Integral Care Units | Unidades de Atención Integral, Costa Rica Latin America and the Caribbean América Latina y el Caribe