JANUARY / ENERO 2019 JUSTICE TRENDS //  1 1 7 We try above all to cultivate values, to encourage self-esteem and empathy, to empower people to be aware that there is a world outside of crime. JT: Recently, with your Foundation’s team, you visited a detention centre for young people in conflict with the criminal law, and there you showed interest in working with those who are there under custody (Source: Erika Ender recorre instalaciones del Centro de Cumplimiento de Pacora, Telemetro. com, 23 October 2018). What reality have you found in that Centre and what would you like to develop with these young inmates? EE: We have already worked with young people who have had some kind of problem with the law and, with this centre, the intention is to see how we can incorporate them to what we are doing in TalenPro. The idea is for the contestants to be able to spend time with the incarcerated youths, to listen to the stories of what happens outside and inside the centre, to have the ability to empower them, to be able to apply some of the things they do inside the centre at the schools that we restore; that is, to see how we can unite the projects so that all those involved benefit from the initiative, and so the children at the centre see the world that could be waiting for them outside once they understand what the correct path. In that centre, they do not focus on punishing but on empowering, on making the youths understand the mistake they may have made and introducing them the opportunities that, perhaps, they did not know before. No child comes to this world with the dream of committing a crime. I believe that society and difficulties lead people to commit crimes, so what I like from this centre – which has a lot to do with the model that I am also advocating, a reform model for other prisons – is how they look for that positive side, as they make you develop self-esteem through art, arts and crafts, construction, cooking, etc. However, I also think we have to set the example first, in order to then act, and then to have. So, in the model that I am working on, the focus is on the human being, on the wounds of the inner child of that person who, suddenly, got lost in the way; on understanding what their environment was and how we can clean and rebuild all those habits and make a solid and sustainable base. JT: You were born in Panama, have a Brazilian mother and live in the United States, all of which are countries with high incarceration rates and difficult challenges in terms of their criminal justice systems. What is your vision regarding the justice systems and criminal policies of these three countries? EE: I do not agree with approaching people in such a cold way, without understanding their stories. We should focus much more on understanding how we can really reform people instead of punishing them, because the Hemos tenido incluso personas que han estado en la cárcel – que han salido y tienen historias de éxito – que les dan charlas a los jóvenes. Por ejemplo, Michael Vega es una cara conocida de la televisión en mi país. Cometió un error y se vio involucrado en un caso de tráfico de drogas que lo llevó a la cárcel; sin embargo, corrigió su error y, al reincorporarse a la sociedad, se convirtió en un ejemplo de superación. Él es uno de nuestros motivadores. Tratamos sobre todo de sembrar valores, de incentivar la autoestima y la empatía, de empoderar a las personas para que sepan que hay un mundo fuera de la delincuencia. JT: Recientemente usted visitó, con su equipo de la Fundación, un centro de detención para jóvenes en conflicto con la ley penal, donde mostró interés en trabajar con quienes están allá bajo custodia (Fuente: Erika Ender recorre instalaciones del Centro de Cumplimiento de Pacora, Telemetro. com, 23 octubre 2018). ¿Qué realidad ha encontrado en ese centro y qué le gustaría desarrollar con esos jóvenes internos? EE: Ya hemos trabajado con jóvenes que han tenido algún tipo de falta con la ley y con este centro la intención es ver cómo podemos unirlo a lo que estamos haciendo en TalenPro. La idea es que los competidores puedan compartir con los jóvenes recluidos, que escuchen las historias de lo que pasa afuera y al contrario; el objetivo es poder empoderarlos, poder utilizar algunas de las cosas que hacen dentro del centro en pro de las escuelas que restauramos. Tenemos que pensar de qué manera podemos unir los proyectos para que todos los involucrados salgan beneficiados y los chicos del centro vean el mundo que les podría esperar afuera una vez que entiendan el camino correcto. En ese centro no se centran en castigar sino en empoderar, en que entiendan el error que pudieron haber cometido y que conozcan las oportunidades que a lo mejor no conocieron antes. Ningún niño viene a este mundo con el sueño de delinquir. Creo que la sociedad y las dificultades te llevan a delinquir; entonces, lo que me gusta de este centro – que tiene mucho que ver con el modelo de reformación que yo estoy haciendo también para otras cárceles – es cómo buscan ese lado positivo y cómo te hacen crecer la autoestima a través del arte, las artes manuales, la construcción, la cocina, etc. Sin embargo, yo también pienso que primero tenemos que ser para después hacer, para luego tener. Entonces, en el modelo que en el que estoy trabajando, el foco es el ser humano, las heridas del niño dentro de esa persona que, de pronto, se perdió en el camino. Tratamos de entender cuál fue su entorno y cómo podemos limpiar y reconstruir todos esos hábitos y hacer una base sólida y sostenible. JT: Usted nació en Panamá, tiene madre brasileña y vive en Estados Unidos; todos ellos son países con elevadas tasas de encarcelamiento y retos difíciles en cuanto a sus sistemas de justicia penal. ¿Cuál es su visión respecto a los sistemas de justicia y las políticas penales de estos tres países? EE: No estoy de acuerdo con que se trate a la gente de una forma tan fría, sin entender las historias de cada uno. Deberíamos centrarnos muchísimo más en entender cómo podemos hacer que realmente se reformen las personas en lugar de castigarlas, porque ya es un castigo lo suficientemente grande la pérdida de la libertad como para encima tener que seguir acumulando traumas, malos tratos y todo lo que tienes que sobrellevar dentro de una cárcel para seguir sobreviviendo. Necesitamos reformar con seguridad. Veamos con ojos de compasión las personas que han llegado a ese punto – lo cual no quiere decir que aplaudamos lo que está mal –, tratemos de llegar a la raíz para entender por qué se ha convertido en un árbol malo y cómo podemos ir a esa raíz “No child comes to this world with the dream of committing a crime. I believe that society and difficulties lead people to commit crimes.” “Ningún niño viene a este mundo con el sueño de delinquir. Creo que la sociedad y las dificultades te llevan a delinquir.” Erika Ender with young talents of TalenPro / Con los jóvenes participantes de TalenPro Juvenile crime prevention Prevención delincuencia juvenil