2 0   JUSTICE TRENDS // JANUARY / ENERO 2019 New areas of engagement include the operationalisation of a national specialised unit on terrorism and transnational organised crime, the appointment of prosecutors and investigative judges, the nomination of special investigation officers, and specialised training in these areas. Regarding prison support in CAR, MINUSCA is supporting the demilitarisation of prisons and the creation of a civilian prison service as part of an overall strategy to enhance public safety and to ensure the secure and humane custody of detainees, including those detained for serious crimes. Sixty-eight specialised government-provided corrections personnel are currently authorised to mentor and train prison staff, helping to prevent the escape of high-profile detainees who are potential spoilers to a fragile peace. The number of prison escapees, including of high-profile detainees, decreased from 843 in 2015 to about 132 since the beginning of 2017 (Figures as of January 2018). MINUSMA (our Mission in Mali) has assisted the national authorities in preventing the spread of violent extremism in prisons by providing a package of measures for the rehabilitation of two high-security wings in the main prison, in Bamako (where those suspected of committing terrorism- related crimes are held). MINUSMA has also provided Malian Prison personnel with specialised training on prison security and on identifying radicalisation and managing violent extremist prisoners. JT: Speaking of radicalisation and violent extremism, how is this issue being addressed in the scope of UN peace operations? AZ: Violent extremism and radicalisation leading to violence are a special and very serious concern to the United Nations. We must recognise that under-resourced prison systems, high rates of prolonged and sometimes arbitrary detention as well as poor and often abusive prison conditions, can act as a catalyst for radicalisation, while simultaneously presenting significant obstacles to counter interventions. I can mention research studies, in the Middle East and North Africa, that interviewed foreign terrorist fighters and members of violent extremist groups. Anecdotal evidence pointed to a large share of young people being radicalised in prisons, detention centers, camps and even in some educational institutions and not necessarily in rural, remote, poor areas. There is a wrong public stereotype that most of the young people are being radicalised because of poverty, in mosques and by imams who hold very radical views. During my time in CentralAsia, for example, I learnt that the appropriate management of violent extremist prisoners and the protection of young prisoners is an important issue. We often witnessed that when religiously indoctrinated adult prisoners were housed with young prisoners, first time offenders and typically foot soldiers of some terrorist groups, the influence of the adult prisoners was counterproductive to our deradicalisation efforts. But at the same time, prisons present a unique environment and opportunity for positive change; violent extremist messages can be countered in a En Malí, los aliados del GFP están implementando programas en apoyo de la extensión de la autoridad del Estado, en el norte, y están abordando los factores de conflicto a través del fortalecimiento del Estado de derecho. Con nuestro apoyo, el Ministerio de Justicia adoptó prioridades esenciales para las reformas de justicia descritas en los acuerdos de paz; estas son fundamentales para la capacidad del gobierno de coordinar el apoyo bilateral y multilateral que recibe el sector judicial. Las nuevas áreas de participación incluyen la operacionalización de una unidad nacional especializada en terrorismo y delincuencia organizada transnacional, el nombramiento de fiscales y jueces de investigación, la designación de oficiales de investigación especiales y la capacitación especializada en estas áreas. Con respecto al apoyo carcelario en la RCA, la MINUSCA apoya la desmilitarización de las cárceles y la creación de un servicio penitenciario civil como parte de una estrategia general para mejorar la seguridad pública y garantizar la custodia segura y humana de los detenidos, incluidos los detenidos por delitos graves. En la actualidad, el gobierno ha designado 68 empleados especializados en correccionales, quienes están autorizados para asesorar y capacitar al personal de las prisiones. Esto ayuda a evitar la fuga de detenidos de alto perfil, que son potenciales amenazas para una paz frágil. El número de fugitivos de prisión, incluidos los detenidos de alto perfil, disminuyó de 843, en 2015, a aproximadamente 132 desde principios de 2017 (Cifras a enero de 2018). La MINUSMA (nuestra misión en Malí) ha ayudado a las autoridades nacionales a prevenir la propagación del extremismo violento en las cárceles al proporcionar un paquete de medidas para la rehabilitación de dos secciones de alta seguridad en la prisión principal, en Bamako (donde están detenidos los sospechosos de cometer crímenes relacionados con el terrorismo). También ha proporcionado al personal de las prisiones de Malí capacitación especializada en seguridad de prisiones y en identificación de la radicalización y gestión de los reclusos extremistas violentos. JT: Hablando de radicalización y extremismo violento, ¿cómo se está abordando este tema en el ámbito de las operaciones de paz de la ONU? AZ: El extremismo violento y la radicalización que llevan a la violencia son una preocupación especial y muy importante para las Naciones Unidas. Debemos reconocer que los sistemas penitenciarios sin recursos; las altas tasas de detención prolongada y, a veces, arbitraria; así como las condiciones penitenciarias deficientes y, a menudo, abusivas, pueden actuar como catalizadores para la radicalización, al tiempo que presentan obstáculos significativos para las intervenciones que buscan contrarrestar estos problemas. Puedo mencionar estudios de investigación, en el Medio Oriente y África del Norte, que entrevistaron a combatientes terroristas extranjeros y miembros de grupos extremistas violentos. La evidencia anecdótica apuntaba a que una gran parte de los jóvenes se radicalizaron en las cárceles, centros de detención, campamentos e incluso en algunas instituciones educativas, y no necesariamente en áreas rurales, remotas y pobres. Hay un estereotipo público errado de que la mayoría de los jóvenes se están radicalizando debido a la pobreza, en las mezquitas y a través de imanes que tienen puntos de vista muy radicales. Durante mi estadía en Asia Central, por ejemplo, aprendí que el manejo apropiado de los reclusos extremistas violentos y la protección de los reclusos jóvenes son un tema importante. A menudo, fuimos testigos de que cuando se alojaba a reclusos adultos con adoctrinación religiosa con reclusos jóvenes, típicamente delincuentes primerizos y soldados de infantería de algunos grupos terroristas, la influencia de los adultos era contraproducente para nuestros esfuerzos de desradicalización. Pero, al mismo tiempo, las prisiones presentan un entorno único y una oportunidad para un cambio positivo. Los mensajes extremistas violentos pueden ser contrarrestados en un ambiente controlado. La recopilación de inteligencia dentro de la prisión podría ser una gran fuente de información crucial. Las cárceles también pueden ofrecer catalizadores para la reintegración, a través de la educación y la formación profesional. ASG Mr Alexandre Zouev visiting the Specialised Judiciary Center in Mali, March 2018 United Nations Multidimensional Integrated Stabilisation Mission in Mali El SGAAlexandre Zouev visitando el Centro Judicial Especializado en Mali, marzo de 2018 Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de las Naciones Unidas en Malí © Harandane Dicko United Nations Naciones Unidas