2 2   JUSTICE TRENDS // JANUARY / ENERO 2019 of the standards, increase political will for their implementation, and to work within existing national legislation to apply the principles of these standards in order to protect the rights and dignity of detainees, prisoners and prison personnel. Justice and correctional systems are very under resourced, and not only in developing countries and or conflict regions. It has to do not only with budget allocations – which, in many cases, are insufficient – but also the lack of adequate training and selection of prison officers and the lack of compliance with internationally recognised human rights and humanitarian law standards. Our corrections personnel work with national prison services on finding creative approaches to working within these parameters to better achieve compliance with international human rights standards in prisons. JT: Please tell us more about the Government-Provided Personnel and how they serve UN peace operations. AZ: Member States provide significant support by seconding qualified justice, police and corrections experts to serve as GPPwith United Nations peace operations. GPP represent approximately 80% of the corrections personnel in UN peace operations and 15% of the justice personnel. The availability of highly qualified national experts for service as GPP strongly impacts our capacity to deliver on mandated tasks. An example of where the GPPmodality has been critical is the DRC, where our mission – MONUSCO – has established Prosecution Support Cells, comprised of justice and policing experts provided by Member States. These officers bring extensive expertise in the areas of investigation, prosecution and adjudication of war crimes, crimes against humanity and other serious violations, including of a sexual nature. Through the provision of advice and mentoring, they support national justice experts in the processing of the most serious crimes with a direct impact on peace, security, and stability. I would like to call upon readers, especially those who work for their national justice, police or prison services, to ask their institutions about possibilities for deployment as GPP to UN peace operations. JT: Surely, OROLSI’s mission could not be successful without help from partners. Who are those partners? AZ: Yes, in fact, the success and sustainability of UN peacekeeping efforts hinges on strategic partnerships. Our primary partnership is with the national authorities who retain ultimate ownership of any initiatives designed to support their police, justice and corrections institutions. Our main role is to build the capacities of national partners in order to support meaningful, legitimate and sustainable progress. However, while this is the most critical of our partnerships, it can also be the most delicate and challenging to establish and maintain. The Global Focal Point (GFP) platform has increased UN coherence in the Rule of Law sector by aligning strategies/programmes with national development plans and serving as a single entry-point for host governments. Through joint assessments, planning, and programming, the GFParrangement has increased impact and results by reducing competition, leveraging expertise and encouraging innovation. The Group of Friends of Corrections is a Member States-driven initiative that supports the work of corrections in UN peace operations, both politically and substantively. The Group educates, advocates and supports the role of corrections in sustaining peace and security among Member States and within various committee discussions in NY. This engagement has directly impacted on mandated language in various Security Council resolutions and secured necessary resources and programmatic funding for corrections initiatives. También, como parte de nuestro enfoque hacia la administración responsable de prisiones, aprovechamos cada oportunidad para abogar por la implementación de estándares de derechos humanos en nuestros círculos internacionales en conferencias y talleres. Estos estándares de derechos humanos también establecen la base de la capacitación previa al despliegue, así como la capacitación en el marco de la misión que recibe el personal correccional de las Naciones Unidas aportado por los Gobiernos. Esta capacitación tiene como objetivo dotar al personal del conocimiento y las habilidades para ayudar a las autoridades penitenciarias nacionales a comprender los elementos estratégicos y operativos de los estándares, aumentar la voluntad política para su implementación y trabajar dentro de la legislación nacional existente para aplicar los principios de estas reglas, con el fin de proteger los derechos y la dignidad de los detenidos, los reclusos y el personal penitenciario. La justicia y los sistemas correccionales tienen muy pocos recursos, y esto no solo pasa en los países en desarrollo y en las regiones en conflicto. La situación no solo tiene que ver con las asignaciones presupuestarias, que en muchos casos son insuficientes, sino también con la falta de capacitación y selección adecuadas de los funcionarios penitenciarios, así como el incumplimiento de las normas internacionalmente reconocidas en materia de derechos humanos y derecho humanitario. Nuestro personal correccional trabaja con los servicios penitenciarios nacionales en la búsqueda de enfoques creativos para trabajar dentro de estos parámetros, con el objetivo de lograr un mejor cumplimiento de los estándares internacionales de derechos humanos en las cárceles. JT: Por favor, háblenos más sobre el personal aportado por los Gobiernos y cómo ayudan durante las operaciones de paz de la ONU. AZ: Los Estados miembros brindan un importante apoyo al asignar expertos calificados en justicia, policía y correccionales para que actúen como personal aportado por el Gobierno en las operaciones de paz de las Naciones Unidas. Este personal representa aproximadamente el 80% del personal correccional en las operaciones de paz de la ONU y el 15% del personal judicial. El disponer de expertos nacionales altamente calificados para el servicio, en el papel de personal aportado por los Gobiernos, tiene un gran impacto en nuestra capacidad para cumplir con las tareas estipuladas. Un ejemplo de un caso en el que ha sido crucial la modalidad de personal aportado por el Gobierno es la República Democrática del Congo, donde nuestra misión (MONUSCO) ha establecido células de apoyo de la Fiscalía compuestas por expertos en justicia y vigilancia policial designados por los Estados miembros. Estos oficiales aportan amplia experiencia en las áreas de investigación, procesamiento y adjudicación de crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y otras transgresiones graves, incluidas aquellas de carácter sexual.Através de la asesoría y la enseñanza, este personal apoya a los expertos judiciales nacionales en materia del procesamiento de los delitos más graves, que tienen un impacto directo en la paz, la seguridad y la estabilidad. Me gustaría hacer un llamado a los lectores, especialmente a aquellos que trabajan por la justicia nacional, la policía o los servicios penitenciarios, para que le pregunten a sus instituciones sobre las posibilidades de ser convocados para actuar como personal aportado por el Gobierno en las operaciones de paz de la ONU. JT: No cabe duda de que la misión de la Oficina del Estado de Derecho y las Instituciones de Seguridad (OROLSI) no tendría éxito sin la ayuda de los aliados. ¿Quiénes son esos aliados? AZ: Sí, de hecho, el éxito y la sostenibilidad de los esfuerzos de mantenimiento de la paz de la ONU dependen de alianzas estratégicas. Nuestra alianza principal es con las autoridades nacionales, quienes son “Justice and correctional systems are very under resourced, and not only in developing countries and or conflict regions.” “La justicia y los sistemas correccionales tienen muy pocos recursos, y esto no solo pasa en los países en desarrollo y en las regiones en conflicto.” United Nations Naciones Unidas