4 6   JUSTICE TRENDS // JANUARY / ENERO 2019 According to the Council of Europe's SPACE II latest report (Aebi & Chopin, 2018), there are around 1.6 million people under the supervision or care of the Probation Services in Europe, that is, an average rate of 219 probationers per 100,000 inhabitants. Research shows that there is a high prevalence of drug use among probationers and the offender population in general (see, for example, the review by Fazel, Bains and Doll, 2006). In fact, most people coming into contact with the criminal justice system have a history of drug use. In addition, many continue to use drugs while serving their sentences, and for some people, prisons may constitute an environment where they switch to even more harmful patterns of use (Stöver & Kastelic, 2014). Research also indicates that ex-offenders often return to environments that strongly trigger relapse to drug use and place them at risk of overdose (Binswanger et al., 2012). Hence, prison and probation are important settings for the provision of responses to drug addiction and drug-related health issues (such as infectious diseases), to prison safety and security, as well as to society (Stöver & Kastelic, 2014). As regards treatment options, research shows that advances in technologies, namely virtual reality, hold promise to support the treatment of addictions (Metcalf et al., 2018). Consisting of three-dimensional computer-generated environments, VR is immersive, multi-sensory and viewer-centred which makes it a potential therapeutic tool (Bordnick, Carter, & Traylor, 2011). In fact, one of the VR’s potentials is to expand the cue reactivity methodology (drug-addicts react to stimuli associated with the drug use in the form of increased craving, physiological arousal and drug-seeking behaviours). The cue-exposure is used to facilitate learning and cognitive reinforcement of new behaviour and entrain craving suppression in the presence of cues related to drug and alcohol consumption (Hone-Blanchet, Wensing, & Fecteau, 2014). Traditional cue methods (e.g., laboratory-based bars) present many limitations, including issues of repeatability and control, cost, space and time, issues of confidentiality, safety, and liability, to name a few. By using VR technology, all these issues can be efficiently addressed (Bordnick et al., 2008) given that in lifelike virtual environments, users are exposed to cues and encouraged to ignore the craving response or use a coping one. The rehabilitative potential of VR technology has paved the way to an innovative project: “Developing and Using Virtual Reality Technology for Rehabilitation of Drug Users in Probation Service” (VR for Drug Rehabilitation). The project seeks to develop and test an innovative drug treatment programme for drug-using among a vulnerable young (aged 18-30) probationer population by using VR technology, aimed at reducing drug craving and improving awareness of users about the harmfulness of their addiction. The VR for Drug Rehabilitation project foresees the creation and adaptation of scenarios for a VR application that induce drug craving in the target group, as an additional tool to cue exposure therapy; the development of an assessment tool for testing the VR sessions’ effects on users; and a pilot programme with the target group in the partner countries (Portugal, Según el informe SPACE II del Consejo de Europa más reciente (Aebi & Chopin, 2018), hay alrededor de 1,6 millones de personas bajo supervisión o custodia de los servicios de libertad condicional en Europa, es decir, una tasa promedio de 219 por cada 100 000 habitantes. El estudio muestra que existe una alta prevalencia en el consumo de drogas entre aquellos en libertad condicional y la población delincuente en general (ver, por ejemplo, el análisis de Fazel, Bains y Doll, 2006). De hecho, la mayoría de las personas que entran en contacto con el sistema de justicia penal tienen un historial de consumo de drogas. Además, muchos continúan consumiendo drogas mientras cumplen sus condenas, y, para algunas personas, las cárceles pueden constituir un entorno en el que adoptan patrones de consumo aún más dañinos (Stöver y Kastelic, 2014). La investigación también indica que los exdelincuentes a menudo regresan a entornos que provocan una fuerte recaída al uso de drogas y los ponen en riesgo de sobredosis (Binswanger et al., 2012). Por lo tanto, la prisión y la libertad condicional son entornos importantes para la provisión de respuestas a la adicción a las drogas, a los problemas de salud relacionados con ellas (como las enfermedades infecciosas) y a la seguridad en las prisiones, así como en la sociedad (Stöver & Kastelic, 2014). En cuanto a las opciones de tratamiento, la investigación muestra que los avances en las tecnologías, especialmente la realidad virtual, son prometedores para ayudar en el tratamiento de las adicciones (Metcalf et al., 2018). Con sus entornos tridimensionales generados por ordenador, la realidad virtual es inmersiva, multisensorial y se centra en el usuario, lo que la convierte en una potencial herramienta terapéutica (Bordnick, Carter y Traylor, 2011). De hecho, uno de los potenciales de la realidad virtual es expandir la metodología de exposición a señales. Los drogodependientes reaccionan a los estímulos asociados con el uso de drogas en forma de ansia incrementada, activación fisiológica y conductas de búsqueda de drogas. La técnica de exposición a señales se utiliza para facilitar el aprendizaje y el refuerzo cognitivo de nuevos comportamientos, además de provocar la supresión del deseo en presencia de señales relacionadas con el consumo de drogas y alcohol (Hone-Blanchet, Wensing y Fecteau, 2014). Los métodos tradicionales de exposición (por ejemplo, las barras en laboratorios) presentan muchas limitaciones, que incluyen cuestiones de repetibilidad y control, costo, espacio y tiempo, problemas de confidencialidad, seguridad y responsabilidad, entre otros. Mediante el uso de la tecnología de RV, todos estos problemas pueden abordarse de manera eficiente (Bordnick et al., 2008) dado que, en entornos virtuales reales, los usuarios están expuestos a señales y se les recomienda ignorar las ansias o intentar hacerles frente. El potencial de rehabilitación de la tecnología VR ha preparado el camino para un proyecto innovador: “Desarrollar y utilizar la tecnología de realidad virtual para la rehabilitación de los drogadictos en el servicio de libertad condicional” (RV para la rehabilitación de drogas). El proyecto busca desarrollar y probar un programa innovador de tratamiento de drogas entre la población joven (entre 18 y 30 años de edad) en libertad condicional, mediante el uso de la tecnología RV, dirigida Using advanced virtual reality technology for treating drug addiction in prison and probation settings Uso de tecnología avanzada de realidad virtual en el entorno correccional para el tratamiento de la adicción a las drogas Susana Reis, Maria Loureiro & Silvia Bernardo Virtual Reality Realidad Virtual