6 0   JUSTICE TRENDS // JANUARY / ENERO 2019 what has been imposed by the Torreggiani ruling. Dynamic Surveillance does not only mean space areas and numbers, but also many other things, such as our commitment to prisoners as regards how we occupy their time, and the way in which we help them to give meaning to life, even though they are in detention. So, the Torreggiani ruling is just a small piece of the whole system; that's why I plan to make a handbook to stabilise the idea of dynamic surveillance. Dynamic surveillance is defined as an ‘open regime’, where the confinement in closed cells is limited to the nights only. During the day, from 8 a.m., all cells of all inmates in low and medium security are open and prisoners are free to move and interact in their wings, where only CCTV cameras control their activities. The prison police remain outside of the wing gates. They enter the wings only to accompany inmates to their different activities or for very specific duties. This management model was supposed to integrate a reinforced plan of rehabilitation activities, to grant the inmates more social and reintegration activities. JT: Although the prison population had been significantly reduced in the period following the Torreggiani case, it has increased in the course of 2016 and, according to the Committee for the Prevention of Torture (CPT) report (2017)23, overcrowding persists. To what extent does the rise in the prison population jeopardise the progress that had already been made? FB: Our data differ from the CPT’s. Our medium-term calculations indicate that between 2011 and 2018, prison population evolved from 66,897 (with a capacity of 45,700 places) to 59,275 (with a capacity of 50,622 places). So, the number of prisoners decreased and capacity increased. Moreover, we have new infrastructure still being built. JT: What technological developments are taking place in the Italian prison system? FB: Technology is an excellent ally of the prison world, but also one of its worst enemies. For example, the use of drones for criminal activities such as the delivery of illicit goods inside prison facilities. Technology can help us intercept those drones, however it is particularly expensive. We have 190 prisons using jamming technologies to combat drones. As regards further technological implementations, in Northern Italy, in particular in the prisons of Triveneto, a new model of a “technological prison” is being tested. It is among the most advanced in the world and is the result of a public- private collaboration. Moreover, the new Experimental Laboratory of Padua (the ELPeF), has started very advanced experiments (see the case on page 66).As the studies and trials are not yet completed, I can’t provide details, given the legal and political implications, as well as the security aspects. With the new Security Decree that has just been approved by the Parliament, all this technological framework of prison transformation has already begun to take shape. From the developments in Padua, I can assure that the Italian penitentiary institutions, at least the most advanced ones, have technological processes in place that will change the face of the penitentiary system in the coming years. European funds are our challenge for this new horizon. 1 Torreggiani y otros contra Italia 43517/09 (TEDH, 8 de enero de 2013): el Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó a Italia por violar el artículo 3 de la Convención Europea de Derechos Humanos debido a las condiciones carcelarias experimentadas por siete detenidos. Concretamente, se les obligó a compartir celdas de nueve metros cuadrados con otros dos internos, dejándolos con tres metros cuadrados de espacio habitable a cada uno. El TEDH obligó al Estado a implementar las medidas necesarias para salvaguardar los derechos de los solicitantes y de otras personas en la misma situación. Digamos que se recorrió a soluciones que probablemente eran poco sofisticadas para hacer respetar la sentencia Torreggiani1 . El número total de metros cuadrados disponibles en las cárceles dividido por el número de presos da una proporción numérica que se ajusta perfectamente con lo impuesto por la sentencia Torreggiani. La vigilancia dinámica no solo trata de espacio y números, sino también de muchas otras cosas, como nuestro compromiso con los presos con relación a cómo ocupamos su tiempo y la forma en que los ayudamos a darle sentido a la vida, aunque estén detenidos. De modo que la sentencia de Torreggiani es solo una pequeña parte de todo el sistema; por eso planeo hacer un manual para estabilizar la idea de la vigilancia dinámica. La vigilancia dinámica se define como un «régimen abierto», donde el confinamiento en celdas cerradas se limita solo a las noches. Durante el día, a partir de las ocho de la mañana, todas las celdas de todos los reclusos de seguridad baja y media están abiertas, y los presos son libres de moverse e interactuar en sus pabellones, donde solo las cámaras de CCTV controlan sus actividades. La policía penitenciaria permanece fuera de las puertas de los pabellones. Entran en los pabellones solo para acompañar a los internos a sus diferentes actividades o para tareas muy específicas. Se suponía que este modelo de gestión debía integrar un plan reforzado de actividades de rehabilitación para otorgar a los internos más actividades sociales y de reintegración. JT: Si bien la población carcelaria se redujo significativamente en el período posterior a la sentencia Torreggiani, aumentó en 2016 y, según el informe del Comité para la Prevención de la Tortura (CPT) (2017) 23, el hacinamiento persiste. ¿En qué medida el aumento de la población carcelaria pone en peligro el progreso ya realizado? FB: Nuestros datos difieren de los del CPT. Nuestros cálculos a medio plazo indican que entre 2011 y 2018, la población carcelaria evolucionó de 66 897 (con una capacidad de 45 700 plazas) a 59 275 (con una capacidad de 50 622 plazas). Así, el número de presos disminuyó y la capacidad aumentó. Además, tenemos nuevas infraestructuras aún en construcción. JT: ¿Qué desarrollos tecnológicos se están produciendo en el sistema penitenciario italiano? FB: La tecnología es un excelente aliado del mundo carcelario, pero también es uno de sus peores enemigos. Por ejemplo, el uso de drones para realizar actividades delictivas como la entrega de bienes ilícitos. La tecnología puede ayudarnos a interceptar esos drones, sin embargo, es muy costoso. Tenemos 190 prisiones que utilizan tecnologías de interferencia para combatir drones. Con respecto a otras implementaciones tecnológicas, en el norte de Italia, en particular en las cárceles de Triveneto, se está probando un nuevo modelo de «prisión tecnológica». Es uno de los más avanzados del mundo y es el resultado de una colaboración público-privada. Además, el nuevo Laboratorio Experimental de Padua (ELPeF), ha iniciado experimentos muy avanzados (ver el caso en la página 66). Como los estudios y las pruebas experimentales aún no se han completado, no puedo proporcionar detalles dadas las implicaciones legales y políticas, así como los aspectos de seguridad. “There are no reform plans to date. We certainly need to change, but reforms should leave a mark, rather than be a tangle of confused ideas.” “No hay planes de reforma hasta la fecha. Ciertamente necesitamos cambiar, pero las reformas deben dejar huella, en lugar de ser una maraña de ideas confusas.” 1 Torreggiani and Others vs Italy 43517/09 (ECHR, 08 January 2013): the European Court of Human Rights condemned Italy for violating article 3 of the European Convention on Human Rights due to prison conditions experienced by seven detainees in prisons, namely, prisoners were made to share cells measuring nine square metres with two other inmates, leaving them with three square metres of living space each. The ECHR obliged the State to implement the measures required to safeguard the rights of the applicants and other people in the same situation. Italy Italia