9 2   JUSTICE TRENDS // JANUARY / ENERO 2019 It wasn’t too long ago that if a prison officer suspected a person of carrying contraband into a prison then the only tools at their disposal for detecting was a pat down, a wand and a flashlight! “Visual searches” and “strip searches” may detect the contraband, but sometimes a full “body cavity search” was necessary. This visual and/or manual internal inspection of body cavities is far more invasive than the standard strip search. A body cavity search is an unpleasant, humiliating and degrading procedure. The prisoner will have to cooperate fully with the Officer by manipulating various cavities, including their mouth, nose, ears, penis or vulva and buttocks, to prove that no contraband is concealed within. Squatting and coughing are sometimes required, (sometimes over a mirror – for a better view) to extricate any concealed foreign object. For some years now, industry has been working with prison authorities to find the best way to stop drugs entering prisons and one product that has been providing some great results is the SOTER RS low dosage full body scanner, designed and manufactured by ODSecurity. It combines ultra-low radiation with maximum visibility and is extremely simple and fast. This scanner can identify any foreign material being smuggled, whether it is hidden on or inside the human body. Fast forward to today, and you will find the SOTER RS low dosage full body scanner operational in correction and detention centres, worldwide. To ensure the safety of both prisoners and prison officers in a controlled manner, some US States and certain countries have legislation that prevents the use of “manual” searches without Probable Cause. In Ohio for example, x-rays are illegal outside a doctors or dentist surgery, with the one exception: "security screening equipment - used for the sole purpose of screening an individual who is in the custody of a law enforcement agency.” Canada is currently in the process of changing their legislation to include “Probable Cause”. This would mean that every prisoner would need to be scanned before they could be “manually” searched. The scanning would not only show up any contraband hidden on or in the prisoner, therefore alleviating the need for any “manual” search, but the data received from the scans would provide invaluable information for the prison authorities to help with their future security planning, and ultimately prove to be a deterrent to other prisoners. The scanner has been operational in sixteen establishments across Ontario, Canada since January 2017, and David Ellis, Provincial Emergency Response and Security Coordinator of the Ministry of Community Safety and Correctional Services, Ontario, Canada, has confirmed the following figures: those sixteen scanners have to date performed 139,600 scans. Of these, 4,774 scans were recorded as “positive” with finds of 10 mobile phones, 74 weapons (knives and shives) and the rest being drugs. That’s a massive 4,690 packages of drugs that have not entered correctional facilities in Ontario! These packages would have been concealed on or inside a person, combatting the correctional facilities’ stringent security checks. Either swallowed, or inserted into the vagina, the rectum or even inside rolls of fat. The SOTER RS has provided those establishments across Ontario with a successful and non-invasive option to prevent contraband from entering their prisons, and thereby keeping their inmates safe from themselves and ultimately others. The SOTER RS provides a win-win result! // No hace mucho, si un oficial de prisiones sospechaba que una persona introducía contrabando en una prisión, las únicas herramientas a su disposición para detectarlo eran un registro, una vara y una linterna. Las «búsquedas visuales» y los «cacheos» pueden detectar el contrabando, pero a veces es necesario realizar una búsqueda completa en cavidades del cuerpo. Esta inspección interna visual y/o manual de las cavidades del cuerpo es mucho más invasiva que un cacheo convencional. Buscar en una cavidad corporal es un procedimiento desagradable, humillante y degradante. El prisionero debe mostrar cooperación total con el oficial en la manipulación de varias cavidades, incluidas la boca, nariz, orejas, pene o vulva y glúteos, para demostrar que no hay contrabando oculto en su interior. Algunas veces se requiere ponerse en cuclillas y toser (en ocasiones sobre un espejo para mayor visibilidad) con el fin de expulsar cualquier objeto extraño oculto. Desde hace algunos años, la industria ha estado trabajando con las autoridades penitenciarias para encontrar la mejor manera de evitar la entrada de drogas en las cárceles. Un producto que ha proporcionado excelentes resultados es el escáner de cuerpo completo de baja dosis SOTER RS, diseñado y fabricado por ODSecurity. Combina radiación ultrabaja con máxima visibilidad y es extremadamente simple y rápido. Este escáner puede identificar cualquier material extraño que se esté contrabandeando, bien esté oculto sobre o dentro del cuerpo. A día de hoy, es posible encontrar el escáner de cuerpo completo de baja dosis SOTER RS operativo en los centros de corrección y detención de todo el mundo. Para garantizar la seguridad de los presos y los funcionarios de prisiones de manera controlada, algunos estados de los EE. UU. y ciertos países cuentan con una legislación que impide realizar búsquedas «manuales» sin la existencia de una causa probable. En Ohio, por ejemplo, las radiografías son ilegales fuera de las consultas médicas o cirugías dentales, con la única excepción de: «equipos de detección de seguridad: se utiliza con el único propósito de analizar a una persona que se encuentra bajo la custodia de las fuerzas de seguridad». Canadá se encuentra actualmente en el proceso de cambiar su legislación para incluir la «causa probable». Esto significaría que los prisioneros deben ser escaneados antes de que puedan ser registrados «manualmente». El escaneo no solo mostraría cualquier contrabando escondido en el prisionero, minando así la necesidad de cualquier búsqueda «manual», sino que los datos recibidos de los escaneos brindarían información de gran valor para que las autoridades de la prisión planificaran la seguridad y, en última instancia, fuera un elemento disuasivo para otros prisioneros. El escáner ha estado operativo en dieciséis establecimientos en Ontario (Canadá) desde enero de 2017, y David Ellis, coordinador provincial de Seguridad y Respuesta de Emergencia del Ministerio de Seguridad Comunitaria y Servicios Correccionales, ha confirmado las siguientes cifras: con esos dieciséis escáneres, se han realizado 139 600 exploraciones hasta la fecha. De estas, 4774 exploraciones se registraron como «positivas», con 10 hallazgos de teléfonos móviles, 74 armas (cuchillos y cuchillas) y el resto, drogas. ¡Esto supondría un total de 4690 paquetes de droga que no han entrado en las instituciones correccionales de Ontario! Estos paquetes se habrían ocultado en o dentro de una persona, desafiando los estrictos controles de seguridad de las instalaciones correccionales: ya sea ingeridos, introducidos en la vagina, en el recto o incluso entre pliegues de grasa. SOTER RS ha brindado a estos establecimientos de Ontario una opción exitosa y no invasiva para evitar que entre contrabando a sus prisiones, de modo que mantiene a sus internos a salvo de ellos mismos y, en última instancia, de otros. El SOTER RS ofrece resultados beneficiosos para todos. // A win-win for contraband detection Un avance para la detección de contrabando que beneficia a todos Detection technologies Tecnologías de detección