1 0 4   JUSTICE TRENDS //  J U N E / J U N I O 2 0 1 7 J U N E / J U N I O 2017 JUSTICE TRENDS //  1 0 5 north america / norteamérica JONATHAN LIPPMAN Perspectives about the Evolution of the American Justice System and the Decision to Close Rikers Island Prison Complex Perspectivas sobre la evolución del sistema de justicia estadounidense y la decisión de cerrar el complejo carcelario de Rikers Island JT: During your career, what have been the main changes in theAmerican justice system that you rejoiced in championing and witnessing?............................................................................. JL: In many ways we have a more sophisticated view of criminal justice in the United States than we did before. I think that we have a tendency here in the US – and I don’t think it is so different in Europe or elsewhere around the world – to sometimes get lost in the “tough on crime, soft on crime” dynamic, instead of being smart on crime. And I think we understand, now, that the answer to all our problems, and all of the problems of the world, is not to throw everyone in jail. That’s a knee–jerk reaction to crime, and it’s not necessarily beneficial to public safety. We’re starting to understand that you have to have a multitude of responses to crime, not just punishment or incarceration. Our response is becoming more enlightened, and now includes diversion programs, treating defendants in different ways, having a nontraditional view of the criminal justice system that’s not always adversarial nature but maybe more problem–solving in its approach, and a recognition that courts are, in many ways, the emergency room for society’s ailments. Our response is becoming more holistic. Social problems come to the doorstep of the courthouses and our judiciary. Depending on how we respond to the particular situation, we can improve or worsen our society. JT: Several ideals for which you have fought have come to fruition, namely the establishment in 2010 of a permanent commission to set judicial salaries, after a decade–long legislative logjam, and the passage in 2012 of a law intended to combat wrongful convictions by giving convicts greater access to DNA testing. How do you feel about these achievements? ........................ JL: The salary commissions are very important because judges have to be professional and view their careers in a professional context – whether criminal or civil. If they feel that they are not appreciated and not recognized, it’s hard for judges to do their job. But, in the broader context, the commissions help form the basis of a professional judiciary. I’m very pleased that a number of things I proposed have come to pass. For example, I was able to secure 100 million dollars in funding from the legislative and executive branches of government Head of the Independent Commission on New York City Criminal Justice and Incarceration Reform Presidente de la Comisión Independiente para la Justicia Penal de Nueva York y la Reforma de la Encarcelación JT: A lo largo de toda su carrera, ¿cuáles han sido los principales cambios en el sistema de justicia estadounidense que tuvo el honor de defender y presenciar? JL: En muchos aspectos ahora tenemos una visión más sofisticada de la justicia penal en Estados Unidos que antes. Creo que tenemos una tendencia aquí en los Estados Unidos – y no creo que sea tan diferente en Europa o en otras partes del mundo– a veces de perderse en la dinámica “fuerte en el crimen, suave en el crimen”, en lugar de ser Inteligente en el crimen. Y creo que ahora enten- demos que la respuesta a todos nuestros problemas, y a todos los problemas del mundo, no es la encarcelación total. Esa es una reacción directa al crimen, y no es necesariamente beneficiosa para la seguridad pública. Ahora comprendemos que tiene que haber una multitud de res- puestas a la delincuencia, no sólo el castigo o la encarcelación. Nuestra respuesta está cada vez más iluminada y ahora incluye programas de desviación, tratando a los acusados de diferentes maneras, teniendo una visión no tradicional del sistema de justicia penal que no siempre es de carácter contradictorio, pero quizás más en su enfoque y un reconocimiento de que los tribunales son, en muchos sentidos, la sala de emergencias para las dolencias de nuestra sociedad. Nuestra respuesta se está volviendo más holística. Los problemas sociales llegan a la puerta de los tribunales y de nuestra judicatura. Dependiendo de cómo respondamos a una situación particular, podemos mejorar o empeorar nuestra sociedad. JT: Varios ideales por los que ha luchado se han materializado, por ejemplo el establecimiento, en 2010, de una comisión permanente para fijar los salarios de los magistrados después de un atasco legislativo de una década, y la consecución en 2012 de una ley destinada a combatir condenas injustas con un mayor acceso a las pruebas de ADN. ¿Cómo se siente acerca de estos logros? JL: Las comisiones salariales son muy importantes porque los jueces tienen que ser profesionales y ver sus carreras en un contexto profesional, ya sea penal o civil. Si sienten que no son apreciados y no son reconocidos, es difícil para los jueces hacer su trabajo. Pero, en el contexto más amplio, las comisiones ayudan a crear la base de un poder judicial profesional.