1 3 8   JUSTICE TRENDS //  J U N E / J U N I O 2 0 1 7 J U N E / J U N I O 2017 JUSTICE TRENDS //  1 3 9 LATIN AMERICA / AMERICA LATINA Ysmael Paniagua Coordinator of the New Penitentiary Managing Model of Dominican Republic Coordinador General del Nuevo Modelo de Gestión Penitenciaria de República Dominicana Dominican Republic: an example of penitentiary reform to be followed República Dominicana: un ejemplo de reforma penitenciaria a seguir In the Dominican Republic, two prison systems coexist: the traditional one –managed by police and forces of the military body –and that of the new model (civilian body specialized in treatment, management and prison security). The New Penitentiary Management Model entails a shift in the paradigm of the treatment of prisoners, which takes into account their fundamental citizenship rights, even though they are in conflict with law and criminal justice. With the foundation of the National Penitentiary School since July 30th, 2003, the formation of Prison Surveillance and Treatment Agents (VTPs), of professionals and technicians, enabled the opening, in 2004, of the first Correction and Rehabilitation Center (CCR), initiating the operation of the great New Model of Penitentiary Management of the Dominican Republic. After one year of intensive training, the VTPagents are incorporated into the staff that are already performing functions at the Correction and Rehabilitation Centers (CCRs). Thus, there is a distinction not only conceptual, but also terminological, between the old system and the new, since in the first one speaks of prisons and guards, whilst in the second there are correction and rehabilitation centers, surveillance and treatment personnel. Presently, the Dominican penitentiary reform is intended to cover an increasing proportion of the system, through political will, external recognition and also the affirmation as an optimal penitentiary model for neighboring countries. JT: What are the differences between the new penitentiary model and the traditional model? YP: The differences are abysmal. The traditional system does not have the created conditions, nor the adequately trained staff, or the management model to guarantee and respect the fundamental rights and the dignity of the prisoners. In the traditional system, a culture founded in vengeful justice reigns, which is plagued with bad practices, which make the system inoperative turning the fulfilling of the prison sentence into a true hell. The various claims against the system of vexations, extortions and existing corruption against the recluse population make the dismantlement of the militaristic and police–centered view of the penitentiary system imperative. The Dominican penitentiary system has forty–one (41) facilities, of which twenty–two (22) belong to the New Model of Penitentiary Management, in which the Vigilance and Penitentiary Treatment Agents are responsible for the security, and the Police and National EnRepúblicaDominicanacoexistendossistemaspenitenciarios: El tradicional –manejado por policías y fuerzas del cuerpo militar – y el del nuevo modelo (cuerpo civil especializado en materia de tratamiento, gestión y seguridad penitenciaria). El Nuevo Modelo de Gestión Penitenciaria constituye una mudanza de paradigma del tratamiento de los privados de libertad, en el cual se tienen en cuenta sus derechos ciudadanos fundamentales, a pesar de que estén en conflicto con la ley y la justicia penal. Con la fundación de la Escuela Nacional Penitenciaria desde el 30 de julio de 2003, la formación de Agentes de Vigilancia y Tratamiento Penitenciario (VTPs), de profesionales y técnicos, permitieron viabilizar la apertura, en el año 2004, del primer Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR), iniciando el funcionamiento del gran Nuevo Modelo de Gestión Penitenciaria de la República Dominicana. Tras un año de formación intensiva, losAgentes VTPs se incorporan al personal que desarrolla funciones en los Centros de Corrección y Rehabilitación (CCRs). Así, existe toda una distinción no solo conceptual, sino también terminológica, entre el viejo sistema y el nuevo, ya que en el primero se habla de cárceles (o prisiones) y de guardias, mientras que en el segundo existen centros de corrección y rehabilitación y personal de vigilancia y tratamiento. Actualmente, la reforma penitenciaria dominicana se encamina a abarcar cada vez más proporción del sistema, a través de la voluntad política, del reconocimiento externo y también de la afirmación en cuanto a modelo penitenciario óptimo para los países vecinos. JT: ¿Qué diferencias hay entre el nuevo modelo penitenciario y el tradicional? YP: Las diferencias son abismales. En el sistema tradicional no están las condiciones creadas, ni el personal está debidamente formado, ni están las líneas de trabajo, ni tampoco está el modelo de gestión para garantizar, respetar los derechos fundamentales y la dignidad de las personas privadas de libertad. En la administración tradicional impera una cultura fundamentada en la justicia vengativa, plagada de malas prácticas, que hacen que el sistema sea inoperante, convirtiendo el cumplimiento de la pena privativa de libertad en un auténtico infierno. Las diversas denuncias sobre el sistema de vejaciones, extorsiones y corrupción existente contra la población recluida, hace imperativo el desmontaje de la visión militarista y policiaca del sistema penitenciario. El sistema penitenciario dominicano cuenta con cuarenta y un