1 4 6   JUSTICE TRENDS //  J U N E / J U N I O 2 0 1 7 J U N E / J U N I O 2017 JUSTICE TRENDS //  1 4 7 ROBERTO SANTANA JT: ¿Qué es laAcademia Regional penitenciaria, cómo surgió la idea y cuál es el trabajo que esta organización está produciendo? RS: La Academia Regional Penitenciaria (ARP) es el resultado de las necesidades identificadas en los intercambios de experiencias penitenciarias entre los países de la región latino- americana y caribeña, y, en alguna medida, entre la región y el resto del mundo. Una parte de la inteligencia que se mueve alrededor del tema penitenciario, en esta zona, procede de destinos continentales como Europa – de manera predominante España, Portugal, Reino Unido, Suecia y Francia – entonces, a raíz de esa dinámica, y de los resultados positivos del proceso de reforma penitenciaria Dominicana, se fue estableciendo un intercambio fluido de experiencias, tanto a nivel regional como global. Esto colocó a República Dominicana, desde el año 2008, en una situación de sobredemanda, es decir, que el modelo penitenciario incluyendo la oficina que lo coordina y la escuela de penitenciaría dominicana, han tenido que desarrollar una cantidad de programas, proyectos y actividades de intercambio con los países de la región, – y pienso que estuvieron un poco desbordados – tanto por los problemas penitenciarios en la región, como también por las limitaciones propias para dar apoyo simultáneo a los países solicitantes. Un proceso de reforma consume una cantidad no ordinaria de energía, en talento humano y disponibilidad institucional, o sea que impulsar la reforma local y adicionalmente, y con los mismos recursos, impulsar la reforma en otros países no era sostenible. Y como conocemos que en la región latinoamericana, prácticamente sin excepción, los problemas penitenciarios son estructurales – en muchos casos son graves y en otros casos tenemos sistemas penitenciarios colapsados – realmente esto obligó a buscar, más allá de los medios de la República Dominicana, otros medios adicionales para apoyar a los países, tomando como un referente la experiencia positiva de la República Dominicana, país social y económicamente parecido a una parte significativa de los países de la región. Es decir, no se trató de “importar un modelo”. La primera iniciativa, en ese sentido, vino de parte de Naciones Unidas. En Viena, en el año 2010, aprobaron la creación del Centro de Excelencia para la Reforma Penitenciaria para la región, tomando como base la experiencia dominicana. Esto ocurrió luego de visitas de la ONU durante varios años, observando el proceso de la reforma penitenciaria dominicana. Como tantos otros programas de organismos internacionales o proyectos que se sustentan en unos patrocinadores, en unos cooperantes, cuando termina el dinero se acaba el programa y efectivamente, el Centro de Excelencia para la Reforma Penitenciaria recibió fondos por dos años. Después Coordinator of the Regional Penitentiary Academy, Dominican Republic Coordinador de la Academia Regional Penitenciaria, República Dominicana The Regional Penitentiary Academy: supporting the PENITENTIARY reform in Latin America La Academia Regional Penitenciaria: apoyando la reforma penitenciaria en Latinoamérica LATIN AMERICA / AMERICA LATINA JT: What is the Regional Prison Academy? How did this idea come up and what is the work that this organization is doing? RS: The Regional Penitentiary Academy (ARP) is the result of the identified needs compiled during the exchanges of penitentiary experiences between the countries of the LatinAmerican and the Caribbean region and, to some extent, between this region and the rest of the world. A part of the intelligence that moves around the penitentiary subject matter in this region comes from continental destinations, such as Europe – predominantly Spain, Portugal, United Kingdom, Sweden and France. As a result of that dynamics, and of the positive results of the Dominican penitentiary reform process, a fluid exchange of experiences was established, both regionally and globally. Since 2008, this has placed the Dominican Republic in a situation of over demand, that is, the prison model, including the office that coordinates it and the Dominican penitentiary school, had to develop a number of exchange programs, projects and activities with the countries of the region – and I think they were a little overwhelmed – both due to the penitentiary problems in the region, and to the limitations of the countries themselves to provide simultaneous support to the requesting countries. A process of reform consumes an exceptional amount of energy, human talent and institutional availability, which means that to promote local reform and, additionally, with no extra resources, pushing that reform in other countries was not sustainable. And as we know, in the Latin American region, practically without exception, the penitentiary problems are structural – in many cases they are serious and in other cases we have collapsed prison systems – these circumstances were what really forced us to seek, beyond the means of the Dominican Republic, other additional means to support the region countries. We always took as a reference the positive experience of the Dominican Republic, a country that is socially and economically similar to a significant part of the countries of the region. That is, it was not about “importing a model”. The very first initiative, in that sense, came from the United Nations. In 2010 in Vienna, they approved the creation of the Centre of Excellence for Penitentiary Reform for the region, and it was based on the Dominican experience. This happened after many visits of the UN during several years, while observing the process of the Dominican penitentiary reform. Like many other programs of international organizations or projects that are based on sponsors, when the money ends, the program also ends and, indeed, the Centre of Excellence for Penitentiary Reform received