1 5 2   JUSTICE TRENDS //  J U N E / J U N I O 2 0 1 7 J U N E / J U N I O 2017 JUSTICE TRENDS //  1 5 3 LATIN AMERICA / AMERICA LATINA rODIL hERNÁNDEZ Director General of Penitentiary Institutions of El Salvador Director General de Centros Penales de El Salvador PUBLICSAFETYTHROUGHPENITENTIARYREFORMANDCONTROLOFGANGS SEGURIDAD PÚBLICA A TRAVÉS DE LA REFORMA PENITENCIARIA Y CONTROL DE LAS PANDILLAS JT: ¿Cuáles son los principales retos que enfrenta el sistema de justicia salvadoreño, en general, y el sistema penitenciario, en particular? RH: En el caso del sistema de justicia, el principal reto es lograr ser tal como lo establece nuestra Constitución: ¡una Justicia pronta y cumplida! En el ámbito penitenciario se ha mejorado muchísimo porque tenemos nuevos juzgados de vigilancia penitenciaria y de ejecución de la pena. El principal desafío es reducir la tasa de sobrepoblacióndemásde300%,lamásaltadeAméricaLatina:tenemos a 38 000 personas privadas de libertad y capacidad para 11 400. Hay 5000 personas que no han ingresado por falta de espacio, así que están prácticamentecumpliendosudetenciónprovisionalenlasinstalaciones de la Policía Nacional Civil. Este es un desafío muy grande, además de la profesionalización de nuestro personal, principalmente la de los agentes custodios. Tenemos un tema muy complejo que son los grupos de pandillas que han ido mutando de tal forma que se han convertido en estructuras trasnacionales de crimen organizado y que alcanzan 1/3 de la población recluida. La infraestructura antigua, obsoleta y deteriorada por falta de mantenimiento es otro reto, además porque no fue diseñada para constituirse como centros de reclusión, mucho menos de tratamiento. ¡Hay reos, en nuestro país, que están recluidos en lugares que eran para albergar los caballos! Estamos desarrollando una serie de inversiones – de más de 185 millones de dólares – en la creación de nueva infraestructura, en la dotación de talleres para rehabilitación, pero también para la contratación de más de 1400 personas que se van incorporar a la planta actual de personal, que no supera los 2600. JT: En el año 2000, había 7750 privados de libertad (130 de población carcelaria por 100 000 habitantes); tras 16 años, el número de internos asciende a 38 000 y el índice de población carcelaria va en más de 550. Delante de esta realidad, ¿cuál es la estrategia y cuáles son las acciones concretas para solucionar el problema del hacinamiento? RH: En primer lugar, establecimos un sistema de información integrada. No existía ni siquiera un sistema de conteo de una forma automatizada! Aese sistema le denominamos “SITE”: nos permite saber con quienes contamos y todos los datos jurídicos, JT: Which are the main challenges that the justice system, in general, and the penitentiary system, in particular, have to face in El Salvador? RH: In the case of the justice system, the main challenge is, probably, the fact that it should be as our Constitution establishes: a fast and efficient Justice! At the penitentiary level, it has improved a lot because we have new courts of penitentiary supervision and execution of the sentence. The main challenge is the reduction of the overcrowding of more than 300%, the highest in Latin America: we have 38 000 people deprived of freedom but our capacity is just for 11 400. There are 5 000 people who have not entered the system due to a lack of space, so they are in preventive detention in the facilities of the National Civil Police. This is a big challenge, and also the professionalization of our staff, mainly the prison guards. We have a very complex issue: gang groups that have been mutating in such a way that they have become transnational structures of organized crime and reach 1/3 of the imprisoned population. The old infrastructure, that is obsolete and deteriorated due to lack of maintenance, is another challenge, also because it was not designed to be detention facilities, much less treatment centers. There are convicts, in our country, who are imprisoned in the same places where horses used to be kept in! We are now developing a series of investments – of more than 185 million dollars – to create a new infrastructure and workshops for rehabilitation, but also to hire more than 1400 people who will join the staff we already have now, which does not exceed 2600 people. JT: In 2000, there were 7750 inmates (130 of prison population per 100 000 of the country’s inhabitants); after 16 years, the number of inmates has reached 38 000 and the prison population rate more than 550. Facing this reality, what is the strategy and which specific actions are you carrying out in orderto solve the overcrowding problem? RH: Firstly, we established an integrated information system. There wasn’t even an automatic counting system! We call this information system “SITE”: it allows us to know who we have and all the legal, personal, demographic, medical, etc. data, all the information that is needed in order to establish a strategy. That database is six years old and, thanks to it, we could know that around ten thousand