1 5 6   JUSTICE TRENDS //  J U N E / J U N I O 2 0 1 7 J U N E / J U N I O 2017 JUSTICE TRENDS //  1 5 7 con un modelo nuevo de formación. Aunque estén estas medidas extraordinarias, no es cierto que los privados de libertad se pasen las 24 horas en sus celdas; se han autorizado horas para libertad ambulatoria y hay también acceso a la adquisición de bienes y servicios a través de nuestro sistema de tiendas institucionales. Hay restricciones en algunos centros, es decir, la dosificación y la temporalidad son importantes y permiten que las medidas extraordinarias logren el objetivo. Hemos tenido una constante interrelación con las organizaciones de derechos humanos y con la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, que tiene un acceso irrestricto a todas nues- tras prisiones. El derecho a la salud no está en ningún momento ni siquiera limitado, de hecho, estamos dando atención de salud con mayor énfasis en los centros bajo las medidas extraordinarias. Las medidas extraordinarias no son medidas para violar derechos humanos, tienen como objetivo recuperar y mantener el control en estos centros penales. En un centro penal bajo medidas (Ciudad Barrios), recientemente los internos estallaron una granada, atacándose entre ellos mismos dentro de la misma pandilla, la MS… Armas que tenían ahí en su poder desde hace muchos años, debido a la complejidad de realizar nuestras requisas, por toda la sobrepoblación, la acumulación de ropa y de cosas que los reos llevan a la cárcel sin mayor control. Con las medidas [extraordinarias] agilizamos, profundizamos, y mejoramos los procedimientos de revisión. Hay una tendencia de algunos cabecillas de las estructuras delin- cuenciales de pandillas de ordenar que algunos de sus miembros no coman la ración diaria para que vayan cayendo en una situ- ación de desnutrición y que posiblemente el objetivo haya sido que deriven en muertes y que luego puedan servir para desvirtuar la aplicación de las medidas o afectar nuestra política de seguri- dad pública. Estamos tomando ya las medidas pertinentes para corregir esta situación, pero eso te da una muestra también de la gravedad del problema que tenemos con esos grupos de pandillas; son capaces de hacer cualquier cosa para seguir manteniendo el control dentro del sistema. JT: ¿Estas medidas extraordinarias son suficientes o plantean otras para controlar y detener la fuerza de las pandillas? RH: Por el momento han demostrado que son suficientes. La desarticulación de la estructura criminal y el aislamiento de “las cabezas” han permitido reducir el promedio diario de homicidios en el país, de 22 homicidios diarios – antes de la aplicación de las medidas extraordinarias (el 95% de estos homicidios está vinculado a las pandillas, como hechores o como víctimas) – a un promedio de 9.2 homicidios diarios y la tendencia, cada día, es hacia bajo. Se ha golpeado la estructura financiera de las pandillas y el control territorial que las pandillas ejercían en las comunidades también se ha visto mermado. Entonces, todo eso tiene que ver directamente con el control que se está tomando en las cárceles, porque aquí había una relación muy directa con los que estaban en la cárcel dirigiendo prácticamente el quehacer criminal afuera, en las calles. LATIN AMERICA / AMERICA LATINA stores. There are restrictions in some centers; dosage and temporality are important and they are what enable these extraordinary measures to achieve the goal. We have had a constant relationship with human rights organizations and with the Human RightsAttorney Office, which has unrestricted access to all our prisons. The right to health is not at any time even limited, in fact, we are providing health care with greater emphasis in centers that are under extraordinary measures. Extraordinary measures are not measures to violate human rights, instead they aim to recover and maintain control in these detention centers. In a detention center under measures (Ciudad Barrios), the inmates recently exploded a grenade, attacking each other within the same gang, the MS... Weapons had been in their possession for many years, both due to the complexity of performing our inspection procedures, and due to the overcrowding issue; also the the accu- mulation of clothes and things that the prisoners take to the jail without major control... With the [extraordinary] measures we are able to streamline, deepen, and improve the inspection procedures. There is a tendency for some leaders of criminal gang structures to order that some of their members do not eat their daily meals, so that they will fall into malnutrition and, possibly, the goal might be that they end up dead. Then they take advantage of the situation to detract the application of the measures or affect our public safety policy. We are already taking the necessary measures to correct this situation, but that also gives you an idea of the seriousness of the problem we have with the gangs; they’re capable of anything to go on having control within the system. JT: Are these extraordinary measures enough or do you plan further ones in order to control and hinder the power of the gangs? RH: So far they have proved to be enough. The dismantling of the criminal structure and the isolation of its “heads” have allowed the daily average of homicides in the country to be reduced from 22 daily homicides – before the implementation of the extraordinary measures (95% of these homicides are linked to gangs, both as perpetrators or as victims) – to an average of 9.2 daily homicides, and the trend, from day to day, is going down. The financial structure of the gangs has been razed and the territorial control that gangs used to have over communities has also been reduced. All of this has to do directly with the control that is being taken in prisons, because there was a very direct connection with those who were in prison directing the criminal activity outside, in the streets. JT: Would you please comment on the role that the external cooperation entities play in the reform of the Salvadoran penitentiary system? RH: They are very important. We have a lot of international cooperation, especially from AECID, the Spanish cooperation agency. They have greatly supported us in relaunching our correctional school, in the training of our staff, especially with JT: In April 2016, some special measures came into force in the prisons where gang members are kept. The objective was to isolate them, as they are thought to be the criminal driving force behind the gangs. These measures have been extended for one year more. What is the current state of play, are these extraordinary measures producing the desired results? And what is the situation as far as human rights are concerned? RH:You really have to know how the criminal structure of the gang works... In 2004, the National Security authorities decided to keep the members of the gangs in specific detention centers, meaning that there was a specific detention center for the members of the MS13 (Mara Salvatrucha); another center for the members of the La 18 – which are the two main gangs – and another [detention center] for the remainder gangs, separating the “regular” popula- tion from the gangs’ members. But this decision didn’t go with all the measures needed. There was also a strong prosecution of crime, during that time all the heads of the gangs were arrested and locked in. But the infrastructure was never improved, and, despite the increasing number of inmates, new staff was never hired and the staff that was already working weren’t trained to deal with the problem of having the heads of the gangs in those centers; people with very high purchasing power and a lot of influence and control in the country. They practically gave away the prison system to the criminal structures. This means that they arrested them, they put them in prisons, they left them there and they forgot about them and they never made any effort to keep the prisons under control. This is what is changing nowadays with this program to strengthen the prison system: the classification of the inmates by their degree of danger, and not by their membership to an “X” or “Z” structure; the creation of a new infrastructure suitable for each degree of danger; the compliance with our penitentiary law; the speeding up of the progressive regime so that low danger inmates, or those who are approaching the fulfillment of their sentence, are given appropriate treatment, and that they are not mixed with others that have another type of condition. JT: En abril de 2016 entraron en vigencia una serie de medidas especiales en las cárceles destinadas exclusivamente a pandilleros. El objetivo era aislar a los detenidos en el entendido de que son ellos el motor criminal de las pandillas; ahora, se decidió extender esas medidas por un año más. ¿Cuál es el estado de cosas, están estas medidas extraordinarias produciendo los efectos deseados? ¿Y cuál es la situación en lo que dice respecto a los derechos humanos? RH: Hay que conocer realmente el quehacer de la estructura delincuencial de la pandilla… En 2004 las autoridades de Seguridad Pública decidieron recluir a los miembros de pandillas en penales específicos, es decir, se destinó un centro penal para alojar allí a todos los miembros de la MS13 (Mara Salvatrucha), por ejemplo, otro centro penal para los miembros de La 18 – que son las dos pandillas principales – y otro [centro penal] para el resto de pandillas, separando la población “común” de los pandil- leros. Pero no se acompañó esa decisión de todo lo que tenía que haberse acompañado. Además, hubo una fuertísima persecución del delito, durante esa época se capturó a todas las cabezas de las estructuras de pandillas y se los recluyó. Pero nunca se mejoró la infraestructura y, ante el incremento exponencial de internos, nunca se contrató más personal, ni se capacitó al personal que ya estaba nombrado, para atender ese problema de tener allí a líderes o cabecillas de estructuras transnacionales, con mucho (¡mucho!) poder adquisitivo, y también poder de influencia, de amenaza y de control territorial. Prácticamente entregaron el sistema penitenciario a las estructuras criminales. Es decir, los recluyeron, los dejaron depositados, los abandonaron y jamás hicieron ningún esfuerzo para mantener el control de las prisiones. Eso es lo que está cambiando con el programa de fortalecimiento del sistema penitenciario: clasificación de las personas privadas de libertad por su grado de peligrosidad y no por su pertenencia a una estructura “X” o “Z”; creación de nueva infraestructura adecuada para cada uno de los grados de peligrosidad; darle cumplimiento a la ley penitenciaria; movilización del régimen progresivo para que los privados de libertad de baja peligrosidad o que se van acercando al cumplimiento de su condena estén en condiciones para darles el tratamiento que corresponde y que no sean mezclados con otros que tienen otro tipo de condición. El control del sistema penitenciario se hace también a través del mejoramiento de la infraestructura, de la modernización de los protocolos de actuación con la colocación de mayor tecnología, de sistemas de video vigilancia y de control de ingresos, la biometría – para el control de ingresos e identificación de visitantes – y un tratamiento al 100% de las personas privadas de libertad. Son cosas que no las teníamos hace 10 años y que ahora estamos impulsando, un proceso que inició en el año 2009 con la entrada al gobierno de nuestra administración. Estamos ya prácticamente en la etapa final de la implementación de todo esto proceso, fortaleciendo nuestra escuela penitenciaria LATIN AMERICA / AMERICA LATINA The control of the prison system is also attained through the improvement of the infrastructure, the modernization of the action protocols, the placement of more technology, video surveillance systems and inputs’ control, the use of biometrics – for the control of inputs and identification of visitors – and 100% treatment of the inmates. These are things that weren’t there 10 years ago and that we are currently promoting, a process that began in 2009 with the entry of our administration in the government. We are practically in the final stage of the implementation of all this process, also by strengthening our correctional school with a new model of training. Even if these extraordinary measures are being carried out, it is not true that prisoners spend 24 hours in their cells: hours for ambulatory freedom have been authorized, and there is also access to the purchase of goods and services through our system of institutional “We have had a constant relationship with human rights organizations and with the Human Rights Attorney Office, which has unrestricted access to all our prisons.” “Hemos tenido una constante interrelación con las organizaciones de derechos humanos y con la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, que tiene un acceso irrestricto a todas nuestras prisiones.”