7 6   JUSTICE TRENDS //  J U N E / J U N I O 2 0 1 7 J U N E / J U N I O 2017 JUSTICE TRENDS //  7 7 JT: How does the training of the new staff that you’re recruiting on this moment for the probation system work? MD: We have two kinds of training: we have the initial training for the newcomers, in order to show them how the work will be in the probation service. We gather them all in the same place, for two weeks, and we do the initial training with our trainers. After that, they will go into the probation service. In each probation service, there is a person who supervises the newcomers for, at least, one year. This is written in the law and this is the way we are doing things. Day by day there’s the on–the–job training under the supervision of one of our senior probation counselors. And, of course, during this year of training we can involve them in different training sessions or they can become trainers themselves. And we are also collaborating with, for example, the National Institute of Magistracy in order to have common training with the magistrates, regarding our activity and our legislation.We have done that during the last three or four years and we have received positive feedback from their part, I mean, that the judges who worked together with us were very impressed because, at the institutional level, they had the chance to learn the details of how the probation service work. It’s very useful for the judges to better understand our work, what we do and how we do it. JT: How do you envisage the future of probation in Romania, and what challenges do you see coming? MD: The fact is that, at this point, we have a very strict plan for strengthening the probation service in terms of the legal framework, human resources, and other types of resources; it’s a plan that has been approved by the Romanian government in 2016, and communicated to the European Court of Human Rights. declaraciones estamos diciendo: “Necesitamos más recursos finan- cierosparahacernuestrotrabajo”.Lasestadísticasmuestranquecada vez más, cada año, las personas que están bajo el servicio de libertad condicional son más que las que están en las cárceles. Por lo tanto, es difícil, pero es el “juego” habitual, digamos, en el sector público. JT: ¿Cómo funciona la capacitación del nuevo personal que está reclutando en este momento para el sistema de libertad condicional? MD: Tenemos dos tipos de entrenamiento: tenemos la formación inicial para los recién llegados, cuyo objetivo es mostrarles cómo será el trabajo en el servicio de libertad condicional. Los reunimos todos en el mismo lugar durante dos semanas y hacemos el entrenamiento inicial con nuestros entrenadores. Después de eso, entran en el servicio de libertad condicional. En cada servicio de libertad vigilada hay una persona que supervisa a los recién llegados por lo menos durante un año. Esto está escrito en la ley y esta es la manera en que estamos haciendo las cosas. Día a día está la formación en el puesto de trabajo, bajo la supervisión de uno de nuestros consejeros superiores de libertad condicional. Y, por supuesto, durante este año de entrenamiento podemos involucrarlos en diferentes sesiones de entrenamiento o pueden convertirse en entrenadores ellos mismos. ............ Y colaboramos, por ejemplo, con el Instituto Nacional de la Magistratura, para tener una formación común con los jueces y los fiscales del ministerio público sobre nuestra actividad y nuestra legislación. Hemos hecho eso durante los últimos tres o cuatro años y hemos recibido evaluación positiva de su parte, quiero decir, que los jueces que trabajaron con nosotros quedaron muy impresionados porque, a nivel institucional, tuvieron la oportunidad de conocer los detalles de cómo funciona el servicio de libertad condicional. Es muy útil que los jueces comprendan mejor nuestro trabajo, qué hacemos y cómo lo hacemos. JT: ¿Cómo ve usted el futuro de la libertad condicional en Rumania, y qué retos ve usted venir? MD: El hecho es que, en este punto, tenemos un plan muy estricto para fortalecer el servicio de libertad condicional en términos de marco legal, recursos humanos y otros tipos de recursos; es un plan que ha sido aprobado por el gobierno rumano en 2016, y se ha comunicado al Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Si este plan se implementa tal como lo propusimos, estimamos que, dentro de dos años a partir de ahora, el servicio de libertad condicional tendrá un equilibrio adecuado entre los recursos y las tareas. Es realista creer que el servicio de libertad condicional rumano en 2020 será lo suficientemente fuerte. Será un servicio que ofrecerá una intervención eficiente en beneficio de la comunidad. Estamos hablando de la decisión delTribunal Europeo de Derechos Humanos sobre las duras condiciones del sistema penitenciario. Ellos, [El Consejo de Europa] ha visto que las medidas y sanciones en la comunidad son una solución para hacer frente a la superpoblación en las penitenciarías; nosotros esperamos que el Mihai Dima at the CEP Conference on “Alternatives to Detention” in Bucharest (October 2016) / Mihai Dima en la Conferencia de CEP sobre “Alternativas a la Detención” en Bucarest (Octubre 2016) EUROPE / EUROPA Union. So, the international support both in terms of funding and know–how was really important. We had the privilege and also the responsibility to observe the best practices in the area of community sanctions and measures and to develop our own model connecting it with broader values in our community. Actually, the opportunities offered by the international funding streams were significant also to establish and develop our service, but of course, the tools of the probation service would be different without the connection we have in the European context. We invested most of the European funds in areas such as developing specialized tools to work with offenders, including risk assessment – this is what we are most proud of – and training of our staff, improving the working conditions for the probation staff, and promoting the service. Our service would be less equipped in terms of knowledge and in terms of technology if it weren’t for this international dimension of our work. Basically, the input that we received from our partners in Europe was – and still is – a great boost in terms of quality and working conditions. JT: Some of the issues of the current probation context are unrest, discontent and scarcity within the human resources. What have you been doing in order to address and manage such hardships? MD: Our probation system is in a changing environment because we started as a small department in the Ministry of Justice and now we are a new institution and this kind of transition takes time, and of course requires resources in order to have a successful implementation. [In Romania] we have a kind of a quote, it’s something like this: “hardship needs leadership and partner- ship”; so, I find it’s important to be aware of why we are here and how we can avoid re–iterating such situations in the future, regarding the lack of resources, be it human, technical or other type. Actually, we have initiated dialogue with different partners in order to better explain the context and the solutions and how we have to tackle the difficulties. At the same time, we are trying to have our voice heard at the level of the society, of the community, and, more importantly, among politicians, how to gain their support for the future measures that we need to take in order to overcome this kind of difficulties. And of course, we will continue our work in order to receive international support and commitment. It’s hard to find your way as a young institution in the public sector. At the end of the year you have to ask for funds and you have to show what you did, what is the amount of money that you spared for the State – because if people don’t go to the penitentiary and they stay in the community, this will mean less expenses ... First of all, keeping them off the penitentiaries reduces costs. Secondly, we are talking about the fact they will be working and paying their taxes and so on. So, with this kind of statements we are saying: “We need more financial resources to do our job”. The statistics are showing that more and more, each year, the people who are under the probation service are more than the ones that are arrested in prisons. So, it’s hard but it’s the usual “game”, let’s say, in the public sector. MD: El servicio de libertad condicional en Rumania se creó gracias a los requisitos del proceso de adhesión de nuestro país a la Unión Europea. Por lo tanto, el apoyo internacional tanto en términos de financiación como de conocimiento experto fue realmente importante. Tuvimos el privilegio y también la responsabilidad de observar las mejores prácticas en el área de las sanciones y medidas comunitarias y de desarrollar nuestro propio modelo, conectándolo con los valores de nuestra comunidad. En realidad, las oportunidades ofrecidas por los flujos internacionales de financiación fueron importantes también para establecer y desarrollar nuestro servicio, pero, por supuesto, las herramientas del servicio de libertad condicional serían diferentes sin la conexión que tenemos en el contexto europeo. Invertimoslamayorpartedelosfondoseuropeosenáreastalescomoel desarrollo de herramientas especializadas para trabajar con los delin- cuentes,incluyendolaevaluaciónderiesgos–estoesdeloqueestamos más orgullosos – y la formación de nuestro personal, mejorando las condiciones de trabajo del personal de libertad condicional y promoviendo el servicio. Nuestro servicio estaría menos equipado en términos de conocimiento y de tecnología si no fuera por esta dimensión internacional de nuestro trabajo. Básicamente, el aporte que recibimos de nuestros socios en Europa fue – y sigue siendo – un gran impulso en términos de calidad y condiciones de trabajo. JT: Algunos de los problemas del actual contexto de la libertad condicional son el malestar, el descontento y la escasez en los recursos humanos. ¿Qué ha estado haciendo para abordar y manejar estas dificultades? MD: Nuestro sistema de libertad condicional está en un entorno cambiante porque empezamos como un pequeño departamento en el Ministerio de Justicia y ahora somos una nueva institución, y este tipo de transición lleva tiempo y por supuesto, requiere recursos para lograr una implementación exitosa. En Rumania tenemos una especie de cita, es algo como esto: “las dificultades necesitan liderazgo y asociación”; por lo tanto, considero que es importante estar al tanto de por qué estamos aquí y cómo podemos evitar reiterar tales situaciones en el futuro, en relación a la falta de recursos, ya sean humanos, técnicos o de otro tipo. En realidad, hemos iniciado el diálogo con diferentes socios con el fin de explicar mejor el contexto y las soluciones y cómo tenemos que hacer frente a las dificultades. Al mismo tiempo, estamos tratando de hacer oír nuestra voz a nivel de la sociedad, de la comu- nidad y, lo que es más importante, entre los políticos, sobre cómo obtener su apoyo para las futuras medidas que debemos tomar para superar este tipo de dificultades. Y, por supuesto, continuaremos nuestro trabajo para recibir apoyo y compromiso internacional. Es difícil encontrar tu camino como una institución joven en el sector público. Al final del año tienes que pedir fondos y tienes que mostrar lo que hiciste, cuál es la cantidad de dinero que ahorraste al Estado – porque si la gente no va a la penitenciaría y se queda en la comunidad, esto significará menos gastos... En primer lugar, mantenerlos fuera de las cárceles reduce los costos. En segundo lugar, estamos hablando del hecho de que estarán trabajando y pagando sus impuestos y así sucesivamente. Así, con este tipo de EUROPE / EUROPA