8 0   JUSTICE TRENDS //  J U N E / J U N I O 2 0 1 7 J U N E / J U N I O 2017 JUSTICE TRENDS //  8 1 Any increase in the number of prisoners normally leads to an increase in detention capacity. In Europe we have minimum standards that require for any prisoner at least 4 square meters. In many jurisdictions, there are strict prisoner/staff ratios. With one or two exceptions, such standards do not exist for the pro- bation services. Probation staff is treated most often as an elastic resource: the same number of probation officers can work with more or less number of offenders. As argued in the literature (see for instance Worrall et al, 2004; Petersilia and Turner, 1991) large probation caseloads lead to less effectiveness in public protection, in terms of re–offending. Furthermore, as it drags new populations with low and very low level of risk of re–offending into the penal machine, probation services create the risk of over–interventionism which might lead to higher re–offending rates than if not intervening at all (see the risk principle).All these transformations may lead to another crisis – the performance crisis. It is not the intention of this paper to spell out any Cassandra’s prophesies but to warn on some possible risks that probation expansionism poses to itself and to the society. // Dr. Ioan Durnescu is a professor at the University of Bucharest, where he teaches and conducts research related to probation and penitentiary. His special interest is comparative probation and rehabilitation. Continuando así, será cada vez más difícil para los servicios de libertad condicional justificar su función social y su utilidad social. Todo aumento del número de reclusos conduce normalmente a un aumento de la capacidad de detención. En Europa tenemos estándares mínimos que requieren para cualquier prisionero por lo menos 4 metros cuadrados. En muchas jurisdicciones, hay proporciones estrictas entre prisioneros y personal. Con una o dos excepciones, tales estándares no existen para los servicios de libertad condicional. El personal de libertad condicional es tratado con mayor frecuencia como un recurso elástico: el mismo número de oficiales de libertad condicional puede trabajar con más o menos número de delincuentes. Como se argumenta en la literatura (ver, por ejemplo, Worrall et al, 2004, Petersilia y Turner, 1991) el número de casos de libertad condicional aumenta la eficacia de la protección pública en términos de reincidencia. Además, al atraer nuevas poblaciones con bajo y muy bajo nivel de riesgo de reincidencia en la máquina penal, los servicios de lib- ertad condicional crean el riesgo de un intervencionismo excesivo que podría conducir a tasas de reincidencia más elevadas que si no intervienen en absoluto (ver el principio de riesgo). Todas estas transformacionespuedenconduciraotracrisis:lacrisisdeldesempeño. No es la intención de este documento explicar las profecías de Cassandra, sino advertir sobre algunos posibles riesgos que el expansionismo de la libertad condicional plantea a sí mismo y a la sociedad. // El Dr. Ioan Durnescu es profesor en la Universidad de Bucarest, donde enseña y conduce investigaciones relacionadas con la libertad condicional y la penitenciaría. Su especial interés es la libertad condicional comparativa y la rehabilitación. References / Referencias: Aebi, M. F.; Delgrande, N. and Marguet, Y. (2015) Have community sanctions and measures widened the net of European criminal justice system? Punishment and Society, 17(5): 575–597. // Glaze, L.E. (2011) Correctional Population in the United States, 2010. Washington DC: Bureau of Justice Statistics. Lazar, S. (2016) Mass probation. Conference presentation. Dubrovnik. CEP //McNeill, F. (2012) From Mass Incarceration to Mass Supervision? Punishment in Society. Presentation at the ASC Chicago. Available at: http://www.offendersupervision.eu/blog–post/from–mass–incarceration–to–mass–supervision // Petersilia, J., & Turner, S. (1991). An evaluation of intensive probation in California. The Journal of Criminal Law and Criminology, 82(3): 610–658. // Worrall, J.L.; Schram, P.; Hays, E. and Newman, M. (2004) An analysis of the relationship between probation caseload and property crimes in California counties in Journal of Criminal Justice, 32: 231–241. Probation / LIBERTAD CONDICIONAL Ioan Durnescu, PhD In the last 20 to 40 years probation went through signifi- cant transformations. One of these changes that can be seen internationally is that probation or community supervision become more and more in volume. Indeed, if we look at the statistics, this trend is quite common in many jurisdictions. In US, for instance, the number of probationers has increased almost four times from 1980 to 2010, from 1,118,097 to 4,055,514. The same trend can be seen among parolees (Glaze, 2011). In Scotland, the number of probationers has increased from less than 3,000 in 1985 to 20,000 in 2007 (McNeill, 2012). In some jurisdictions this increase took place in a much shorter time span. After the new Criminal Code came into force in February 2014, the number of supervisees in Romania almost doubled every year. (Source: Simona Lazar, Mass probation, Conference presentation, Dubrovnik, 2016). Aebi and colleagues (2015) analyzed this trend at the European level and concluded that community sanctions have increased almost everywhere in Europe and have been used as supplement sanction rather than alternative to imprisonment. Looking at these figures, one cannot deny the probation expansionism. I can see at least two important risks this movement poses to the society and the probation philosophy itself. One of the first principles of punishment is proportionality. Proportionality is the first element of fairness. It is questionable whether small traffic offences, petty crimes or insignificant public order offences (e.g. drinking in public places) resist any proportionality test. In spite of this, way too often these offences are among those to which probationers are sentenced, sometimes even to one or two years under supervision. The greatest risk probation services will face in the future if they continue to go down this road is a deep legitimacy crisis. Traditionally, probation was defined as an alternative to short term imprisonment. However, often probation is not that or, at least, not only that but also an alternative to softer options (see the dis- cussions on net–widening). Continuing this way, it will become more and more difficult for probation services to justify its social function and social utility. Mass supervision: the silent crisis of probation Supervisión masiva: la silenciosa crisis de la libertad condicional En los últimos 20 a 40 años la libertad condicional pasó por transformaciones significativas. Uno de estos cambios que se puede ver internacionalmente, es que la libertad condicional o la supervisión de la comunidad se hace cada vez más y más en volumen. De hecho, si observamos las estadísticas, esta tendencia es bastante común en muchas jurisdicciones. En Estados Unidos, por ejemplo, el número de personas en libertad condicional ha aumentado casi cuatro veces de 1980 a 2010, de 1.118.097 a 4.055.514. La misma tendencia se puede ver entre las personas en libertad condicional (Glaze, 2011). En Escocia, el número de personas en libertad condicional ha aumentado de menos de 3.000 en 1985 a 20.000 en 2007 (McNeill, 2012). En algunas jurisdic- ciones, este aumento se produjo en un lapso de tiempo mucho más corto. Después de que el nuevo Código Penal entrara en vigor en febrero de 2014, el número de supervisados en Rumania casi se duplicó cada año. (Fuente: Simona Lazar, Libertad Condicional en masa, presentación de la Conferencia, Dubrovnik, 2016) Aebi y sus colegas (2015) analizaron esta tendencia a nivel europeo y concluyeron que las sanciones comunitarias han aumentado casi por todas partes en Europa y se han utilizado como sanción complementaria en lugar de alternativa al encarcelamiento. Mirando estas cifras, uno no puede negar el expansionismo de la libertad condicional. Puedo ver al menos dos importantes riesgos que este movimiento plantea a la sociedad y la filosofía de la libertad condicional. Uno de los primeros principios del castigo es la proporcionalidad. La proporcionalidad es el primer elemento de equidad. Es cuestionable si los pequeños delitos de tráfico, delitos menores o delitos insignificantes de orden público (por ejemplo, beber en lugares públicos) resisten cualquier prueba de proporcionalidad.A pesar de esto, con demasiada frecuencia estos delitos se encuentran entre aquellos a los que se condena a personas en libertad condicional, a veces incluso a uno o dos años bajo supervisión. Los mayores servicios de prueba de riesgo se enfrentarán en el futuro si continúan por este camino, es una profunda crisis de legitimidad. Tradicionalmente, la libertad condicional se definía como una alternativa al encarcelamiento a corto plazo. Sin embargo, a menudo la libertad condicional no es eso o, al menos, no sólo eso, sino también una alternativa a opciones más suaves (ver las discusiones en la red ampliada). Probation / LIBERTAD CONDICIONAL